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Archivo Mensual: septiembre 2010
30
SEP
2010
Mi chef se llama Sergi Arola
2 Comentarios
Parece un rockero. Cuando no lleva la impoluta bata blanca, este tipo de pelo cano y espíritu rebelde parece que va a saltar a un escenario a darlo todo frente a sus fans. Pero no. Sergi Arola (Barcelona, 1968) es un chef, el embajador de la gastronomía española, aunque a veces vista con chupa negra. Y desde 2005 es el cocinero de la clase Business Plus de los aviones de Iberia. Un lujo a 30.000 metros de altura. La estrella del menú es el aceite de oliva. El aperitivo es un cóctel de frutos secos al azafrán, receta especial de Arola, y los postres han sido diseñados por el prestigioso repostero Paco Torreblanca. Los platos principales nos hacen salivar: carnes y pescados con verduras mediterráneas.
Nada que ver con el primer menú que la compañía sirvió a sus pasajeros en un vuelo transoceánico en 1946: pollo frito, tortilla de patata, huevos duros y un bombón. Todo eso forma parte de la historia. En la filosofía actual cabe más sofisticación, atrevimiento y un carácter auténticamente español. “Se ha abandonado el típico solomillo, el rape y el pollo y se han introducido las sopas, el cordero guisado o el marmitaco”, explica el chef, que también ha contribuido al atrezzo del menú, la secuencia de entrega de platos y los procedimientos de atención a bordo. Es una nueva forma de atender la cocina dentro de un avión. ¿Llegará el momento en que los clientes elijan una compañía aérea por su servicio de catering? Arola contesta sin rodeos: “No le quepa la menor duda. Ya lo están haciendo”. Continuar leyendo
28
SEP
2010
El chispazo del motín
5 Comentarios
El Atlántico se presiente (aunque no se vea) y la Historia se siente (y también se ve). Vayamos al grano: Boston fue la madre de los Estados Unidos. La pionera. La adelantada. La espabilada. Califíquenla como quieran, pero sepan que su centro neurálgico es un parque, el Boston Common, algo inusual en cualquier urbe del planeta. En su Lago de las Ranas se puede patinar sobre hielo en invierno o chapotear (sólo niños, atención) en verano. Al lado está Public Garden, el primer jardín botánico de los States. Hora de meterse en materia: siga la línea de baldosas rojas. No es que le hayamos dado la vuelta al cuento de El mago de Oz, sino que Boston marca así un recorrido por su pasado. Se llama Freedom Trail y va contando los hitos de la independencia americana a través de paneles informativos. Esto es lo que enseña: cementerios donde están enterrados los padres de la patria, la sede del gobierno regional (que sirvió de modelo para los capitolios posteriores del país), la iglesia de Park Street (donde se cantó por primera vez el primer himno de los Estados Unidos, todavía con la música del británico), King’s Chapel (la primera iglesia anglicana) y Old City House (donde se ubicó el primer colegio público).
Asómese a la isleta de tráfico entre las calles Washington y State. No nos hemos vuelto locos: ahí ocurrió la Masacre de Boston, la pelea entre los soldados de la reina y los colonos que propició la revolución en 1770. Enfrente está el Old State House, donde se leyó la Declaración de Independencia siete años más tarde. En muchas tiendas verá bolsitas de té con aire antiguo: conmemoran el famoso Motín del Té, símbolo de la insurrección. Hablando de bebidas, puede tomarse todas las que quiera en North End, el barrio italiano. Tranquilo si se pasa todo el rato salivando por los olores. Métase en todas las pastelerías y trattorias que le apetezca porque no defraudan. Y luego, a Newbury Street, una calle de casitas victorianas en cuyas tiendas uno se puede volver loco fundiendo su tarjeta de crédito. Continuar leyendo
27
SEP
2010
“Desdoblarnos” para ayudarnos a nosotros mismos
Jorge Mira
3 Comentarios
Si nuestro mejor amigo tuviera miedo a volar y quisiera superarlo, nosotros seguramente estaríamos dispuestos a hacer todo lo posible por ayudarlo. Pues bien, como nosotros tenemos miedo a volar y queremos superarlo, debemos pensar que somos ese amigo y que, por lo tanto, debemos prepararnos para hacer todo lo posible por ayudarle.
La propuesta es: tratémonos a nosotros mismos como si fuésemos nuestro mejor amigo. Es una idea que no nos vendría nada mal poner en práctica en nuestra vida cotidiana, teniendo en cuenta qué es lo que mejor nos sienta, en qué cantidad y en qué ocasiones, tal y como haríamos con alguien muy querido. Pero que, en cualquier caso, resulta imprescindible a la hora de enfrentarse a un problema como la fobia a volar, ya que incluso en el caso de que recurriéramos a un terapeuta, éste no podría lograr nada a menos que nosotros le ofreciésemos el aliado que necesita.
Esto significa que hemos de “desdoblarnos” para ser no sólo esa persona que tiene miedo y que es nuestro mejor amigo, sino también la persona que va a ayudarlo. Tal vez suene raro lo de “desdoblarse”, pero en realidad se trata de algo muy sencillo, a saber: de hablarnos a nosotros mismos para animarnos a superar la fobia a volar, reforzando nuestros progresos por pequeños que sean, así como para decirnos, tal y como haríamos con otro, qué tenemos que hacer en cada momento para conseguir nuestro objetivo, buscando siempre destruir el bucle de retro-alimentación de la fobia.
Pensemos que la persona que tiene miedo y que es nuestro mejor amigo se encuentra completamente atrapada por ese mecanismo, realizando interpretaciones negativas de lo que ocurre en el avión o en su cuerpo, reaccionando de manera contraproducente o atendiendo selectivamente a la información amenazante y/o peligrosa para ella y esperando volver a experimentar ansiedad. Así que no nos queda más opción que “desdoblarnos” o, lo que es igual, convertirnos en la persona dispuesta a ayudarnos.
Imagen | M.Angel Herrero
23
SEP
2010
Un día en la vida de una TCP de A340-600
14 Comentarios
Volar es lo que siempre quiso hacer Rosa López Sobrado. Desde su ingreso en Iberia en 1999 ha volado en las flotas de MD, A320, B757 y, desde 2007, la de A340. A sus 38 años, comenta que “es pura vocación, hago lo que me gusta y tengo la suerte de que me paguen por ello” dice con sonrisa abierta. Esta noche se presenta en Barajas para emprender vuelo a la ciudad brasileña de Sao Paulo. Volará en un A340/300, con capacidad para 254 pasajeros distribuidos en dos cabinas: 36 de Business Plus y 218 de Turista. El avión despegará pasados 10 minutos de la medianoche y, 10 horas y 15 minutos más tarde, tomará tierra en su destino.
Antes del vuelo
Una vez en los locales de “Firmas SAT”, lugar en el que las tripulaciones de largo radio se presentan al vuelo, Rosa pasa el filtro de seguridad, pone las etiquetas a su equipaje y firma electrónicamente su presentación al vuelo en unos terminales específicos para este uso. “Me gustan los vuelos nocturnos, aunque por el horario son duros, son vuelos más tranquilos. El cliente de un vuelo nocturno demanda un servicio ágil y rápido y, sobre todo, sosiego para poder descansar. Las tripulaciones lo sabemos y procuramos esforzarnos para que así sea”. Confirmada su presentación al vuelo, Rosa se dirige al “punto de encuentro” donde se reunirá con su sobrecargo y el resto de la tripulación. El equipo se saluda y la sobrecargo, comprueba la presencia y uniformidad de todos los TCP. A continuación, la tripulación de cabina se reúne con la tripulación de vuelo, compuesta por un comandante y dos pilotos y, juntos se trasladan al avión. Continuar leyendo
22
SEP
2010
Vuelta a las raíces
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Tras años de estrés diario y fast food, la crisis nos ha puesto en nuestro sitio. El movimiento que ahora se lleva es el slow food, que reivindica los ritmos propios de la vida natural, las tradiciones gastronómicas locales y el interés por la nutrición. Entre tanto cambio, ha surgido una nueva tribu urbana: los locávoros, locos por los productos más cercanos a sus casas (en un radio de 160 kilómetros) porque suponen un contacto más estrecho con quienes cultivan y elaboran los alimentos, un menor daño al medio ambiente y un fortalecimiento del tejido social y económico locales. Así que la despensa global se tambalea. La modernidad se ocupó de arrinconar lo que daba la Tierra.
Ahora que la crisis ha reventado el sistema, crece la conciencia de que hay que cambiar el mundo. Se ha puesto de moda comprar productos ecológicos e incluso sembrar tomates y pimientos en la terraza de casa. Volver a lo básico. Buscar bajo el suelo lo que estaba olvidado. Ése es el resumen y es lo que han hecho el biólogo Santiago Orts y el cocinero Rodrigo de la Calle, discípulo del maestro Martín Berasategui. Quieren recuperar los alimentos perdidos de España. Continuar leyendo
21
SEP
2010
Cuando la línea recta no es la más corta
19 Comentarios
Una de las primeras cosas que nos cuentan en el colegio cuando empezamos a estudiar geometría (geometría plana en realidad, pues esta es sólo una de muchas) es que la distancia más corta entre dos puntos en un plano la marca siempre una línea recta.
Años después, esto es algo que seguimos recordando, aunque a esas alturas ya hemos olvidado aquello de «en un plano», que es una parte importante del asunto, ya que por ejemplo sobre la superficie de una esfera, donde se aplica la geometría esférica, esto no se cumple.
De hecho, sobre una esfera tampoco se cumple aquello de que los ángulos interiores de un triángulo suman 180 grados, sino que, al contrario, esa suma siempre excede de ese valor.
Y sí, ya se que esto es el blog de Iberia y que se supone que aquí hablamos de aviones y esas cosas, pero aguantad un rato, por favor. Continuar leyendo
20
SEP
2010
Aerofóbicos distinguidos (y confesos)
Jorge Mira
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Hay una larga lista de personas famosas con fobia a volar. Quizás el más destacado de todos ellos sea Gabriel García Márquez, quien hace ya tiempo escribió un cómico artículo sobre el asunto titulado “Seamos machos: hablemos del miedo al avión”, en el que nos dejaba algunas perlas como éstas:
“Yo lo padezco como nadie, a mucha honra, y además con una gratitud inmensa, porque gracias a él he podido darle la vuelta al mundo en 82 horas, a bordo de toda clase de aviones, y por lo menos diez veces.
La vida me enseñó que el verdadero temeroso del avión no es el que se niega a volar, sino el que aprende a volar con miedo.”
En el mismo artículo, García Márquez habla de otros ilustres “temerosos del avión” como Pablo Picasso, que, según él, habría afirmado: “No le tengo miedo a la muerte, sino al avión”; el arquitecto Oscar Niemeyer, de quien dice que es el único que de verdad no vuela; los escritores Jorge Amado y Carlos Fuentes, que están dispuestos a realizar viajes épicos de varios días en barco o tren con tal de no coger un avión, pero que también vuelan; el escritor Miguel Otero Silva y el director de cine Ruy Guerra, que, como el propio García Márquez, habrían llegado a la conclusión de que “la única manera de combatir el miedo al avión es volando con miedo”; y, finalmente, Luis Buñuel, del que el premio Nobel cuenta lo siguiente: “Para él, el verdadero terror empieza cuando todo anda perfecto en el vuelo y, de pronto, aparece el comandante en mangas de camisa y recorre el avión a pasos lentos, saludando a cada uno de los pasajeros con una sonrisa radiante”.
Más recientemente, García Márquez ha revelado que Julio Cortázar, el ya mencionado Carlos Fuentes y él mismo vivieron una “noche irrepetible” en 1968 en un tren que cubría el trayecto París-Praga y que habían tomado debido, precisamente, a su común miedo a volar. Continuar leyendo
17
SEP
2010
Cómo ser un neo vikingo
1 Comentario
Siempre van en bici. Para pasear, ir al trabajo o hacer la compra. Y siempre irán aunque llueva, nieve, relampaguee o el sol se desinfle. Los habitantes de Copenhague están muy concienciados con el medio ambiente y con la salud de su bolsillo (pedalear es gratis). Siendo turista, en cambio, merece la pena echar a caminar. Punto de partida: la Plaza del Ayuntamiento, un característico edificio rojo con una torre y un reloj. Si se atreve a subir los 298 escalones podrá ver la ciudad ajetreada y el cielo (gris, por lo general) que la empuja. De ahí parte Stroget, la calle peatonal más larga de Europa, así que prepárese para ver escaparates, tomar cafés, comer y entrar y salir de una tienda y otra. Como estamos en Dinamarca, un país famoso por su diseño industrial, vale la pena llevarse alguna lámpara u objeto de decoración. La regla estética danesa es simplicidad, funcionalidad y creatividad. Si si está especialmente interesado en este arte, puede acudir al Danish Design Center. Y luego, correr al Royal Café a tomar sándwiches vanguardistas. ¿Se siente ya danés?
Todo está impecable. Y más los tres palacios reales de la ciudad: Christianborg (un palacio de manual), Amalienborg (la residencia oficial de la monarquía danesa, con su cambio de guardia y todo) y Rosenborg (con unos jardines para quedarse todo el día). Pronto llegará el espectáculo de canales, fachadas de colores y puentes del pasado. Nyhavn es el puerto nuevo y allí se puede tomar un barco. Objetivo: admirar los saltos históricos de Copenhague. Sentados y con el fresco del agua, veremos edificios antiguos, pero también futuristas, como el de la Ópera. Quien quiera meterse de lleno en la modernidad, está en una ciudad apropiada. Norebro era un antiguo barrio obrero y hoy se ha convertido en el SoHo de la urbe. Jóvenes que van a la última, que leen revistas de diseño en los cafés o que van y vienen con pinta de estresados. La Plaza Sankt Hans Torv es el epicentro. Uno puede zamparse un brunch, comprar ropa cool o tomarse un cóctel. Continuar leyendo
17
SEP
2010
Hipervigilancia y expectativa de ansiedad
Jorge Mira
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Una de las consecuencias del establecimiento del bucle de retro-alimentación entre la interpretación negativa y la ansiedad, que constituye la raíz de nuestra fobia a volar, es que nos predispone a experimentar más ansiedad.
En efecto, este bucle genera, por un lado, un sesgo atencional preconsciente que nos lleva a buscar activamente aquellos aspectos de la realidad que puedan suponer una amenaza y/o un peligro para nosotros, lo que los psicólogos han llamado “hipervigilancia“, y, por el otro, una expectativa consciente de que vamos a experimentar ansiedad. Y ambas cosas, a su vez, incrementan la activación del sistema nervioso autónomo simpático, responsable de la aparición de los síntomas típicos de ansiedad como la taquicardia, la sudoración o la dificultad para respirar. Además, esta activación puede hacer que la hipervigilancia se dirija hacia nosotros mismos, de modo que prestemos una atención especial a nuestras sensaciones, algo que los psicólogos han denominado “autofocalización“.
Así que desde el momento en que sabemos que tendremos que coger un avión, la hipervigilancia y la expectativa de ansiedad nos están predisponiendo, a través del incremento de la activación del sistema nervioso simpático, a que, cuando nos encontremos dentro de ese avión, nos suceda una de estas dos cosas o incluso ambas a la vez:
- que interpretemos cualquier incidencia del vuelo en los términos de que algo malo está pasando y va a producirse un accidente, y, de esa forma, se desencadene nuestra ansiedad;
- o que interpretemos el más leve cambio en nuestras sensaciones como un indicio de que inmediatamente se van a disparar los niveles de ansiedad.
En cualquier caso, el resultado es un fortalecimiento del bucle de retro-alimentación entre la interpretación negativa y la ansiedad y, por consiguiente, de nuestro miedo a volar.
Imagen | ihtatho

Ella es esa novia guapa y moderna por la que todos nos envidian. Se llama 