Roma, la ciudad eterna, es famosa no solo por su impresionante legado histórico, sino también por su rica y deliciosa gastronomía. La cocina romana es un testimonio de la tradición, los ingredientes frescos y la pasión por la comida. Si alguna vez has soñado con saborear la auténtica comida italiana, un viaje a Roma es la oportunidad perfecta para sumergirse en sus sabores únicos. En este post no solo te llevaremos a descubrir los platos más representativos de la ciudad, sino también algunos restaurantes recomendados que te asegurarán una experiencia gastronómica memorable.
1. La pasta: el alma de Roma
La pasta es el corazón de la cocina romana. Aunque hay muchas versiones por todo el mundo, en Roma se preparan de una manera simple pero deliciosa. Aquí te dejamos algunos de los platos más emblemáticos:
Cacio e pepe
Este plato es la representación de la simplicidad romana: pasta, pecorino romano y pimienta negra. La combinación de estos tres ingredientes crea una armonía de sabores que encanta a todos los que lo prueban. Para saborear un Cacio e Pepe auténtico, te recomendamos visitar Osteria da Fortunata, en el encantador barrio de Trastevere, donde la pasta fresca hecha a mano es la especialidad y este plato es uno de los favoritos de los locales y turistas por igual.
Carbonara
Uno de los platos más representativos de Roma, la carbonara se elabora con huevos, guanciale (panceta curada), pecorino romano y pimienta. Esta receta no lleva nata, a diferencia de las versiones que puedes encontrar fuera de Italia. Si buscas probar una de las mejores carbonaras de la ciudad, no dejes de visitar Armando al Pantheon, a pocos pasos de uno de los monumentos más emblemáticos de Roma, el Panteón. Aquí, la receta se respeta al máximo, y el sabor es simplemente irresistible.
Amatriciana
Con sus raíces en la ciudad de Amatrice, este plato combina pasta, guanciale, tomate y pecorino. El contraste de sabores entre lo salado del guanciale y lo dulce del tomate lo convierte en un plato imprescindible. Para una amatriciana de calidad, Da Enzo al 29, en Trastevere, es uno de los lugares más recomendados. En este pequeño y acogedor restaurante, la receta tradicional brilla con su autenticidad, y cada bocado es una delicia.
2. Antipasti: el comienzo de una gran comida
Los antipasti son pequeños bocados perfectos para abrir el apetito y disfrutar de una variedad de sabores:
Supplì
Las croquetas de arroz rellenas de mozzarella y fritas son una tradición romana. Al partirlas, la mozzarella derretida forma una deliciosa “sorpresa”. Si estás cerca del Vaticano y quieres probar unos suppli deliciosos, no puedes dejar de visitar Pizzarium. Además de sus pizzas al taglio, sus suppli son una verdadera delicia, elaborados con ingredientes frescos y de calidad.
Carciofi alla Romana
La alcachofa es otro ingrediente que define la gastronomía romana. Preparada con aceite de oliva, hierbas y ajo, es uno de los antipasti más frescos y sabrosos de la ciudad. Para disfrutar de una excelente alcachofa alla romana, dirígete a La Tavernaccia da Bruno en Testaccio, un barrio conocido por su cocina auténtica y tradicional. Aquí, el plato es preparado con maestría, respetando la receta clásica.
3. Platos principales: carnes y más carnes
Roma también es famosa por sus platos de carne, perfectos para quienes buscan sabores intensos:
Abbacchio alla Romana
Este es un plato de cordero joven cocinado con romero, ajo, vino blanco y aceite de oliva. Es un clásico de la primavera romana. Flavio al Velavevodetto, ubicado en el barrio gastronómico de Testaccio, es el lugar ideal para probar un excelente abbacchio alla romana, un plato que refleja la tradición y el sabor auténtico de la cocina romana.
Saltimbocca alla Romana
Este plato consiste en ternera o pollo cubierto con jamón crudo y cocinado con vino blanco y salvia, creando una combinación de sabores perfectamente equilibrados. Para disfrutar de una versión deliciosa de este clásico, Trattoria Monti, en el barrio de Esquilino, es una excelente opción. En este restaurante, la saltimbocca es preparada con ingredientes frescos y un toque de autenticidad que te hará sentir como en casa.
4. Postres: el final perfecto
Para endulzar el final de una comida con sus postres irresistibles:
Tiramisù
Este postre, aunque originario de Véneto, es muy popular en Roma. Su combinación de café, mascarpone y cacao es un clásico que nunca pasa de moda. Si eres un fanático del tiramisú, no puedes dejar de visitar Pompi, en la zona de España. Considerado como uno de los mejores lugares de Roma para disfrutar de este postre, Pompi es una pastelería tradicional donde se sirve uno de los tiramisú más deliciosos de la ciudad.
Maritozzo con la Panna
Un bollo suave relleno de crema montada, que es especialmente popular durante la época de Cuaresma pero disponible todo el año. Pasticceria Regoli, en la zona de Esquilino, es el lugar perfecto para saborear este delicioso postre. Conocida por sus dulces artesanales, esta pastelería ha estado sirviendo a los romanos y a los turistas un maritozzo de calidad excepcional durante décadas.
Gelato
El gelato es uno de los postres más emblemáticos de Italia y, por supuesto, de Roma. Las heladerías de la ciudad ofrecen una gran variedad de sabores frescos y cremosos que te harán querer repetir una y otra vez. Algunas de las heladerías más famosas de Roma incluyen: Giolitti (Zona: Parlamento), Gelateria del Teatro (Zona: Via dei Coronari), Fassi (Zona: Esquilino) o Frigidarium (Zona: Trastevere).
¡Buen provecho y disfruta de tu viaje por los sabores de Roma!
Imagen | piola666