Olla aranesa bajo el frío

23/02/2011

Montañas verdes y nevadas como las de Heidi. Pueblos de piedra con la iglesia en medio. Excursionistas y esquiadores colina abajo. Eso es el Valle de Arán, en Lleida, y especialmente la estación de esquí de Baqueira-Beret. Un buen plan para un fin de semana con amigos. Después de estar todo el día enredando en la nieve estamos cansados, con frío y acabamos cocinando en el refugio. Nada de eso.

Los alrededores de Baqueira-Beret ofrecen una gastronomía tan rica que sería un delito dejar pasar la oportunidad. En un edificio de madera en la montaña de Artíes se encuentra Casa Irene, un restaurante mítico ya en la zona (también es un poco caro, todo hay que decirlo). Su cocina está llena de matices y ofrecen carta y dos menús degustación. Aunque emplean materias primas de toda la vida del Valle de Arán, los platos incorporan un aura de modernidad elegante. Sus especialidades son foie gras salteado con patatas asadas, huevo de corral y salsa de frutas; canelones de oca; filete de buey; jarrete de ternera… Todo eso sin contar el ambiente acogedor.

Frente a la iglesia románica, también en Artíes, hallamos Biniaran. Ahí va una selección de platos: alcachofas con ali oli, tacos de salmón ahumado con wasabi, entrecot Café de París, atún con salteado de alubias blancas, buñuelos de chocolate con espuma de naranja… La lista es larga, pero el lema es cocina creativa con raíces. Y oliendo a comida, seguimos con el restaurante Urtau, en Vielha, donde se prepara una cocina de abuela un tanto evolucionada: trinchat de foie con bacon, civet de jabalí de Mamá Montse, bacalao en salsa de ajos tiernos y alcachofas…

Pero también podemos pedir fuet, jamón, queso, lomo e incluso huevos rotos con chorizo. Para cenar con una buena copa de vino, nada mejor que Eth Cerer, en la localidad de Unha. Precios económicos en tintos y blancos y tapas de tortilla, revueltos de hongos, solomillos, patés, quesos… En Salardú podemos optar por Eth Bot, un lugar pintoresco donde probar la típica olla aranesa (una especie de cocido madrileño pero con butifarra), pato o incluso cochinillo. Y para terminar, un cóctel a elegir de entre su extensa carta. Aunque si nos apetece un gin tonic habrá que ir sí o sí a DeVins, en Vielha, donde también se puede picar algo como longanizas o tablas de embutidos. Música ambiental, frío fuera, calorcito dentro y vistas al río nevado. Para quedarse toda la noche.

El Valle de Arán se encuentra a 290 kilómetros de Zaragoza y a 3 horas y media por carretera de Barcelona. Iberia ofrece vuelos a Zaragoza y a Barcelona. Desde el aeropuerto se puede alquilar un coche para llegar a la estación de Baqueira-Beret.

Foto | Craig Grobler