Un año de buena voluntad

03/03/2011

Este año 2011 viene cargado de buena voluntad: se celebran varias iniciativas para que nos concienciemos de la necesidad de cuidar el planeta, el patrimonio, la convivencia de razas o la salud de nuestros mayores. Aquí van algunas pistas para no perderse:

  • Año Internacional de los Bosques. Si la Tierra pudiera, lloraría. Ven las cifras: más de 13 millones de hectáreas de bosques desaparecen cada año en todo el mundo, una superficie equivalente a la cuarta parte de la península ibérica. No podemos seguir así y por eso la ONU impulsa esta celebración. ¿Y nosotros qué podemos hacer? Pues colaborar con iniciativas como las de Fundación Más Árboles, Arba, Apadrina un árbol, Ecologistas en Acción o Accionatura. Porque somos naturaleza.
  • Año Europeo del Voluntariado. La solidaridad es un estilo de vida, te sale de dentro, pero este 2011 puede ser un buen comienzo. ¿Qué se desea conseguir? Consagrar al voluntario como pieza activa en la participación ciudadana, propiciar la creación de redes de cooperación en la sociedad,  fomentar actividades solidarias en empresas e incentivar la cohesión social. Puedes echar una mano en las clásicas, como Cruz Roja o Save the Children, o en otras de creación reciente como Construye Mundo, dedicada a proyectos de cooperación. Más información aquí.
  • Año Internacional del Alzheimer. Es muy triste comprobar cómo tu abuela, con la que has pasado tantos momentos, no sabe quién eres. Quien ha tenido un familiar enfermo de Alzheimer conoce la desazón de esta enfermedad. La celebración servirá de plataforma para presentar los últimos avances en investigación clínica y sociosanitaria.
  • Año Internacional de los Pueblos Afrodescendientes. No podemos permitir la marginación por el color de la piel. Es inadmisible. Y como aún existen resquicios de racismo en el mundo, la ONU ha promovido esta plataforma para fortalecer el compromiso político de erradicar la discriminación (a los emigrantes de África en Europa y América, entre otras zonas del mundo) e incentivar el respeto por la multiculturalidad. Porque una sociedad se enriquece con las aportaciones de los que vienen de fuera.

Foto | b.e.n.