Pozole mexicano en ‘chup chup’

16/06/2011

Rojo, verde, amarillo… México entra por los ojos. La gastronomía del país resulta colorida, pero cuando la saboreamos acaba por conquistarnos del todo. El picante (pruebe a contar cuántas veces aparece la palabra en este post) forma parte de la gastronomía autóctona, aunque a muchos extranjeros les queme la boca. Pero no todo es burrito y chile. Hay más. Y cada región tiene sus propias tradiciones culinarias, que combinan los productos indígenas con los hispánicos.

La vitalista y soleada Acapulco tiene al cebiche (sí, el cebiche, al igual que en Perú) como uno de sus platos más representativos. A él se suman el pulpo, los calamares al mojo de ajo, las sopas de mariscos y los pescados. Tijuana también mezcla en sus platos los productos del mar, pero no se podrá ir de aquí sin probar los tacos al estilo Tijuana, rellenos de carne y acompañados con aguacate y salsa picante. En Guadalajara destacan la birria (un guiso de chivo o cordero en salsa picante, sazonado con chiles, jengibre, comino, pimienta, orégano y clavo), el pozole (un caldo a base de pollo o cerdo, especias, salsa de cacahuete, calabaza y ajonjolí) y las tortas ahogadas (pan relleno de carne de cerdo y mucha salsa picante con tomate y chile).

Monterrey es carnívoro a más no poder y por eso la carne zaraza (tiras de lomo servidas con guacamoles) y el asado de chile colorado se encuentran entre sus delicias típicas. El humo del chup chup sale de forma diferente en las ollas de barro que se sirven en Puebla. Su gastronomía se caracteriza por tener mucha herencia indígena, de ahí que el uso de moles, chiles, semillas y jitomates sea bastante generalizado. Uno de los platos más importantes de Puebla es el famoso chile en nogada, con el chile poblano verde, la crema blanca y la granada roja. Los colores de la bandera nacional.  Le gustaría repetir, pero también hay que probar la tinga de pollo, las picositas rajas poblanas, los hongos totolcxcatl en escabeche, el clemoles de Atlixco o la carne de cerdo en salsa verde al estilo Huauchinango.

En la costa todo se ve diferente, así que Cancún vuelve a ofrecer en sus bares y restaurantes pescado y marisco fresquísimo. No deje de pedir el Tikinxic, pescado cocinado al estilo de barbacoa maya. Y mientras come, tendrá que beber algo. El tequila es originario de Jalisco, aunque se puede tomar en cualquier bar o restaurante del pueblo más recóndito de México. Pasa igual con la margarita. También podemos optar por el atole o champurrado, una bebida ancestral y que es especialmente popular para acompañar los tamales durante la Navidad. Para desayunar no se puede perder los huevos a la mexicana, plato nacional, que se preparan con tomate, chiles verdes, cebolla y cilantro. ¿Y no hay postre? Por supuesto, pero para empaparse del aroma del cacao tendrá que viajar a Tabasco, donde muchas haciendas de la zona incluso ofrecen visitas y talleres de elaboración de postres con este producto. ¿Que no pica? Bueno, a veces la vida resulta un poquito dulce.

Datos útiles:

  • México es un país con una gran diversidad climática, así que se pueden encontrar temperaturas frías y a unos pocos kilómetros, un tiempo caluroso.
  • La moneda es el peso mexicano.
  • Iberia tiene dos vuelos diarios entre Madrid y Ciudad de México, uno de día y otro de noche. El trayecto nocturno es especialmente cómodo para poder dormir y llegar al otro lado del Atlántico por la mañana, ya descansado y dispuesto a hacer turismo o negocios. Ofrecemos cómodas conexiones desde el resto de la red.
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Foto | Chiva Congelado

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