Cuentistas en Moscú

07/07/2011

Los misterios de Moscú se pueden desentrañar en la calle, con sus monumentos, o entre cuatro paredes, con piezas que revelan parte de su pasado y su idiosincrasia. Aquí revelamos algunos de los museos más importantes de la capital rusa que nos darán a conocer aspectos claves de su cultura.

  • Museo de la Literatura. Normal que una literatura tan importante como la de Rusia tenga 14 edificios repartidos por el centro de Moscú. Si no nos da tiempo a recorrerlos todos, habrá que elegir. Bien, pues elegimos la sede central, que se halla en un monasterio muy cercano al Kremlin. En sus dependencias se muestran los objetos personales de los autores más importantes de la literatura rusa desde el siglo XVIII. En el espacio dedicado a Pushkin veremos las cuartillas que pintarrajeaba cuando escribía sus poemas de amor. En la vitrina de Térmontov se observan retratos del escritor, una primera edición de Un héroe de nuestro tiempo y dibujos de paisajes. De Esenin se exhiben las fotos de sus mujeres, una pluma y una pequeña calavera. A Pasternak lo imaginamos dándole a la tecla al ver la máquina de escribir con la que tradujo a Shakespeare y mecanografió Doctor Zhivago. Si le sobra tiempo, no dude visitar otra sede del Museo de la Literatura, ésta ubicada en la callejuela Truvnikovski. Allí se puede comprar la colección de CDs con las voces de los grandes poetas recitando sus versos o pasajes en prosa.
  • Museo Nacional Tolstói. A tiro de piedra de la famosa iglesia de San Nicolás se encuentra la casa-museo de uno de los mejores literatos universales. Es una casa de madera decorada profusamente (da un poco de agobio) en mitad de un bosque. De las paredes cuelgan retratos de la familia. Se podrán contemplar el escritorio y la silla, con las patas recortadas, donde Tolstói se sentaba a escribir. ¿Patas recortadas? Sí, el autor estaba tan mal de la vista que tenía que trabajar con los ojos casi pegados al papel. En el salón se encuentra un piano, que era el lugar donde el escritor de Guerra y paz leía sus manuscritos.
  • Casa-Museo de Chéjov. Podremos conocer el estudio de trabajo del autor de La gaviota, además de la sala de consulta donde atendía como médico tres horas al día, una humilde habitación y una colección de carteles de sus obras teatrales.
  • Museo de Historia Contemporánea. De las bombas al espacio. Este gran museo de Moscú se centra en la reciente historia de Rusia. El período de la II Guerra Mundial está especialmente bien documentado con armas, planos, fotografías, uniformes y carteles de propaganda. A través de jarrones decorativos podremos conocer toda la historia del país en el siglo XX. Esta práctica del jarrón conmemorativo se puso de moda en la Revolución de 1917 y desde ese momento se convirtió en una costumbre muy rusa. Gustará mucho a los niños la sección dedicada a la era espacial, que reserva su hueco para Yuri Gagarin, el primer humano que viajó al espacio exterior y que regresó a la Tierra asegurando que por ahí arriba “no había visto a ningún dios”.

Datos útiles:

  • Moscú tiene diez millones de habitantes.
  • La moneda es el rublo ruso.
  • La mejor época para visitar Moscú es primavera-verano: poco frío y nada de nieve.
  • Iberia ofrece hasta 3 vuelos a Moscú cada día. Para estar alerta de los mejores precios, pruebe las alertas bip.

Foto | ALVARO CARNICERO

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