Ron caribeño a ritmo de Casals

27/10/2011

Llegan los barcos de cruceros y las deliciosas calles empedradas de San Juan de Puerto Rico se llenan de gente. Estamos en una de las urbes latinoamericanas más hermosas y mejor conservadas. El viejo San Juan parece querer tirarse al mar Caribe por sus acantilados. Esta ciudad amurallada fue fundada en 1508 por Juan Ponce de León y en ella podemos ver la Fortaleza de San Cristóbal y el Castillo de San Felipe del Morro, ambos Patrimonio de la Unesco. Este último edificio, del siglo XVI, es una de las construcciones militares más imponentes de toda América. Cuando lo vea desde fuera no tendrá más remedio que visitarlo por dentro. Verá murallas, torres, cañones, túneles y prisiones. Toda la artillería era poca para defender a este plácido lugar de los numerosos ataques que recibía.

Puede que le duelan los pies de tanto pisar entre los adoquines, pero la única manera de conocer la multitud de rincones con encanto de San Juan es pateándoselo. La Catedral, en la Plazuela de las Monjas, se presenta majestuosa ante el turista, a pesar de que ha sobrevivido a huracanes y terremotos. Vea el Convento de los Dominicos, el Museo Sacro, la Iglesia de San José y el Capitolio, de lo más elegante con su recubrimiento de mármol. La Plaza de Armas fue la antigua Plaza Mayor y hoy es donde se reúnen los puertorriqueños a charlar, ver pasar la vida o enamorarse. Igual que en el Parque de las Palomas, en la parte alta de la muralla. Desde allí se observa una extraordinaria panorámica del puerto. Compre una bolsa de maíz y dé de comer a las palomas, tal y como hacen los lugareños.

El Museo de las Américas y la Casa del Libro amenizan el día. Luego, desvíese del itinerario más arriba descrito para perderse por el laberinto de callejuelas con fachadas coloniales y de colores que van a dar al mar. Es todo tan inspirador que le darán ganas de escribir poesía o componer una canción. Ya sabe qué sentía aquí Pau Casals, que vivió en San Juan sus últimos años y tiene en la ciudad una casa-museo con instrumentos, como el piano con el que compuso el Himno de las Naciones Unidas.

Y para música, las olas. Practique buceo en los alrededores de Condado, móntese en un barco a la Isla de Icacos y conduzca una moto de agua en la Playa del Escambrón bordeando la fortaleza del Morro. Y para reponer fuerzas, pescado y marisco en restaurantes como Aguaviva, Kudeta y Barú. El Barrio de Miramar espera con su ambiente tradicional, sus balcones con flores y sus cafeterías. Como Puerto Rico es una de las cunas del ron, bien vale la pena visitar una destilería pequeña, como la de Barrilito o Serrallés.

Por la noche acuda a un espectáculo musical, teatral o concierto en el Teatro Tapia y vaya a divertirse a Isla Verde, la zona de San Juan llena de luces de neón, casinos y discotecas. Allí no podrá negar que los movimientos de cadera son auténticamente caribeños. Y el ron de calidad también. Al día siguiente, ni rastro de resaca.

Datos útiles:

  • San Juan de Puerto Rico tiene 400.000 habitantes.
  • Disfruta de una temperatura media de 28 grados.
  • La moneda es el dólar estadounidense.
  • Iberia ofrece vuelos a San Juan de Puerto Rico directos desde Madrid los martes, sábados y domingos. Los mejores precios, siempre en Iberia.com.

Foto | Andries3

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