Queridas abejas

27/07/2012

Puede sonar con retitín lo de queridas abejas. Aunque les tengamos pavor y cada vez que atisbamos alguna a nuestro alrededor nos pongamos de los nervios, no podríamos vivir sin ellas. Bueno, más bien, sí podríamos pero, las consecuencias de tal hecho serían francamente negativas para nuestro planeta y para todos los que en él vivimos. Ya en su día, el genio Einstein lo vaticinaba: «si las abejas murieran, el mundo desaparecería en cuatro años». Y así, en 2011, la Unión Europea decidió prohibir algunos plaguicidas letales… tras las quejas de apicultores que notaban como sus colmenas se iban quedando sin ocupantes.

Mayoritariamente, relacionamos abejas con miel -esa sustancia elaborada a partir del néctar de las flores en las que liban las abejas-, pero lo cierto es que estos insectos no solo nos brindan esta encantadora sustancia llena de propiedades beneficiosas para el ser humano: suaviza la garganta, descongestiona los bronquios, soluciona problemas de insomnio, de acidez e incluso de estreñimiento, alivia las aftas bucales y las hemorroides, es un cicatrizante ideal para las heridas etc.

Y es que, alguna vez habéis pensado de donde procede ¿la jalea real, o la cera blanca o los propóleos? Pues de nuestras queridas abejas igualmente. Y si la miel cuenta con propiedades medicinales y antibióticas naturales, el resto de sustancias tienen también en su haber propiedades igual de beneficiosas. La cera es un valioso ingrediente de miles de cremas y productos cosméticos, la jalea real tiene propiedades regenerativas y antinflamatorias, además de utilizarse en las industrias dietéticas y cosméticas. Los propóleos (sustancias de carácter resinoso que protegen las colmenas) que son ricos en aminoácidos, vitaminas, minerales y flavonoides, se utilizan cada vez más en la medicina natural. Y por si esto fuera poco, se acaba de descubrir que el veneno de las abejas es la base para nuevos tratamientos antialérgicos y antiartríticos.

Dicho lo dicho, ahora más que nunca, queridas abejas… ¿o no?

Foto | dlombardia/