Piedra adictiva en Girona

08/08/2012

Hay muchas terrazas, muchas tiendas delicatessen, muchas joyerías, muchos restaurantes con pinta de caros. Girona es así. Tiene poder adquisitivo. Y eso se nota. Lo que también tiene es un centro histórico cuidadísimo, que aún parece ser un secreto entre los turistas españoles. Si usted llega por primera vez, se preguntará: ¿cómo no he venido antes? Probablemente se quedará en Babia contemplando cada rincón, cada fachada, cada placita. Un buen punto de partida es el río Onyar, con sus características casas de colores que bien podrían ser de una ciudad italiana como Florencia. Pasee y admire los diferentes puentes, como el de Les Peixateries Velles o Pont de Eiffel, una estructura de metal y color rojo intenso. El Pont de Pedra nos conduce hacia los secretos de la ciudad vieja.

Flores, cafeterías, tiendas de ropa, gente que se agolpa… Esto es la Rambla, vitalista y animada. Aproveche para comprar algunos de los productos típicos de Girona, como sus bombones de chocolate o la butifarra dulce (cada sábado, de marzo a junio y de octubre a diciembre se puede visitar la feria artesanal en el Pont de Pedra). La catedral nos espera, pero antes nos encontraremos con otro monumento sorprendente: la iglesia de Sant Feliu, una mezcla románica, gótica y barroca. Busque en este rincón la estatua de la leona y comulgue con el ritual: no ama Girona quien no besa a la leona. Tranquilo, no se sienta ridículo. Después de plantar sus labios en las posaderas del animal, tras un arco de la muralla, aparece la catedral en lo alto de una escalinata de 90 peldaños. Imponente con sus elementos románicos, góticos, renacentistas y barrocos. Siéntase a disfrutar del paisaje urbano de piedra y luego busque lugares como la Plaça de la Independencia, el monasterio de Sant Pere de Galligans, la Plaça dels Raims, el templo de Sant Nicolau, el Palacio Episcopal o los baños árabes, que en realidad no son de estilo musulmán.

Suba, suba. Las murallas, con sus torreones y sus diferentes lienzos, constituyen un agradable paseo. Arriba hay unas vistas impagables. Baje, baje, y si está cansado, túmbese en el Parque de la Devesa, con árboles centenarios y un pequeño jardín botánico de ecos franceses. El Call o antigua judería es una de las mejores conservadas de España. Piérdase entre las callejuelas, tome fotos y visite el Museo de Historia de los Judíos. El Museo del Cine nos enseña secretos e instrumentos relacionados con el séptimo arte, pero puede que usted no quiera otra cosa que volver a ver todo lo que ha visto. Una y otra vez. La piedra noble de Girona es adictiva.

Datos útiles:

  • Girona tiene 97.000 habitantes.
  • El clima en Girona es generalmente es templado. La ciudad de Girona se encuentra a 70 metros sobre el nivel del mar.
  • Se puede llegar a Girona desde Barcelona en coche o transporte público.
  • Con el Puente Aéreo, Iberia une Barcelona y Madrid con 30 vuelos diarios por sentido en días laborables, y algunos menos en fin de semana y festivos.  Además, a través de sus asociadas, ofrece vuelos a Barcelona desde las principales ciudades españolas y europeas. Los mejores precios en www.iberia.com.

Foto | aneolus