Tras el rastro de coyotes y correcaminos

07/02/2013

El sol es el gran protagonista de California. Y es el astro rey el que potencia los colores de la naturaleza que emerge en los alrededores de Los Ángeles. No todo es posmodernidad. A pocas horas de la capital mundial del entretenimiento, y entre el estado de California y otros como el de Nevada, podemos entregarnos al placer sencillo de practicar senderismo y contemplar las raras formaciones rocosas que ha ido esculpiendo el tiempo. Si quiere descubrir las enormes extensiones de paisajes de este rincón puramente americano, sus contrastes, sus zonas áridas y sus vergeles, siga leyendo.

Produce una sensación extraña. El Valle de la Muerte es una de las zonas más inhóspitas del planeta y aun así resulta irresistible y fascinante. Todo es seco y árido. Las temperaturas pueden llegar hasta los 50 grados en verano y por eso no se recomienda visitar el valle en esta época. El resto del año encontraremos mucha más vida de la que creíamos. No hay más que ver los rebaños de las ovejas Bighorn, una rara especie, pastando con toda la tranquilidad del mundo. Aproveche para darse un baño en los lagos artificiales o para observar el aspecto fantasmal de las salinas de Devil’s Golf Course. El atardecer llena de colores las formaciones geológicas de zonas como Zabriskie Point y Artist’s Palette. Después de visitar el Valle de la Muerte, no entenderá a cuento de qué viene ese nombre.

En California existe otra Sierra Nevada. En esa cadena montañosa surgen los parques nacionales de King’s Canyon y Secuoyas. En el primero se maravillará con los desfiladeros, las cascadas, las rocas enormes y los paisajes sacados como de otro mundo. En el segundo parque nos esperan los llamados gigantes de California, secuoyas de hasta 100 metros de altura. Camine por senderos solitarios o haga una ruta a caballo. Todo es salvaje y es de agradecer que aún no haya sido descubierto por el turismo masivo.

Y aquí les presentamos el rey de los parques de California: el Yosemite es como el King’s Canyon pero mucho más popular entre los americanos. De hecho, es uno de los primeros parques nacionales de Estados Unidos. En él podremos ver grandes contrastes. Pasaremos rápidamente del granito al glaciar, de las cascadas a los valles, de los prados a los lagos. Sentirá la fuerza de la naturaleza. Todo es verde. No hay que perderse zonas como Glacier Point, los Caminos de Tioga y las secuoyas de Mariposa Grove. Ya sea en bici, caminando o simplemente sentado en un claro, no olvidará la experiencia Yosemite.

Otro desierto. En el parque natural de Joshua Tree tendremos la oportunidad de ver coyotes y correcaminos. Los dibujos animados no nos engañaban. Aparte de ellos, esta extensión de terreno seco está poblada por los árboles de Josué, una especie de cactus que sólo crece aquí, una zona que tuvo su época de esplendor durante la fiebre del oro del siglo XIX. Para mover las piernas, nada mejor que practicar escalada en las rocas redondeadas que surgen a cada paso. Bajo sus pies se encuentra la falla de San Andrés, de gran actividad sísmica. Ni lo piense. Concéntrese en el silencio y la arena. Y si ve un oasis con palmeras, no es un espejismo. Existen y sirven para reponer fuerzas.

Datos útiles:

  • A grandes rasgos, el estado de California tiene un clima mediterráneo, con algunas lluvias en invierno y veranos secos.
  • Como siempre cuando se viaja a Estados Unidos, previamente hay que rellenar un cuestionario vía online para acceder sin problemas como turista al país: https://esta.cbp.dhs.gov.
  • Las propinas son voluntarias, pero es costumbre dejar entre un 15 y un 20% de la consumición.
  • La moneda es el dólar.
  • Iberia ofrece 3 vuelos directos a Los Ángeles cada semana. Para conseguir los vuelos más baratos, entre en www.iberia.com, y marque la opción “soy flexible en fechas”. Además, vía Chicago o Nueva York, volamos todos los días con varias posibilidades de conexión.

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