Luis Felipe y el brandy

09/02/2013

Suena a cuento, pero no lo es. La historia de uno de los mejores brandys del mundo se remonta al año 1893, al encontrarse en el sur de España (en Palma del Condado, Huelva) unas barricas abandonadas repletas de un brandy envejecido con un sabor exquisitamente diferente, hasta entonces desconocido. Tales barricas llevaban inscrito el nombre de Luis Felipe. Y ahí nace la leyenda de uno de los mejores brandys del mundo.

Luis Felipe Gran Reserva, perteneciente a las bodegas Rubio, ha conseguido la medalla de plata en un prestigioso concurso de bebidas espirituosas celebrado en Canadá. Quién le iba a decir a Don Antonio de Orléans -Duque de Montpensier, hijo del rey de Francia Luis Felipe I- que aquellas barricas que estaban reservadas para él iban a generar tanto revuelo miles de años después.

Y es que, que este galardonado brandy, tenga unas ventas anuales de 10.000 botellas no es mera casualidad. Su vejez de 60 años, su textura aterciopelada, su aspecto limpio y ambarino y su sabor suave y aromático pueden tener mucho que ver.

Foto | Entropía

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