Williamsburg contracultural

10/05/2013

Es el laboratorio de ideas de Nueva York. Donde la contracultura se desparrama por las calles. Donde lo transgresor y lo divertido se unen. Donde las corrientes artísticas surgen. Donde caminan los coolhunters en busca del Street style del momento. Así es Williamsburg, dentro de Brooklyn, separado del Lower East Side de Manhattan por un puente que no es demasiado bonito pero tiene su encanto industrial. El barrio se puso de moda cuando jóvenes artistas se vieron obligados a abandonar sus casas de la Gran Manzana debido a los precios prohibitivos. Y se asentaron al otro lado del río, en una zona de almacenes y fábricas cerradas, en decadencia, poblada por puertorriqueños, judíos ortodoxos y polacos.  En el mismo barrio donde nacieron Barbra Streisand y Al Capone.

Las casas humildes de ladrillo y las pintadas forman un juego estético con los modernos lofts y los edificios nobles de principios del siglo XX. El eje central de Williamsburg es Bedford Avenue, pero lo mejor es que callejee. De esta manera, conocerá las tendencias creativas en su medio centenar de galerías, como Pierogi (177, N 9th St.), Parkers Box (193, Grand St.) y The Boiler (191 N 14 St.). Verá muchas tiendas de discos. Entre y rebusque. Y cómo no, las tiendas de ropa, donde se visten los hipsters. Algunas de las más famosas son Beacon’s Closet (88, North 11th St.), Mini Mini Market (218, Bedford Avenue) y Buffalo Exchange (295, Berry St.), éstas dos últimas para amantes de lo vintage. Con tanto ajetreo, seguro que apetece tumbarse en McCarren Park a mirar las musarañas o probar algún plato internacional en Smogasburg, el mercadillo gastronómico de los sábados por la mañana. Los domingos toca el rastro de antigüedades Brooklyn Flea Market.

Los bares y restaurantes de Williamburg abren, cierran, se ponen de moda, caen en el olvido… Todo va a la velocidad de la luz. No obstante, aquí van algunas pistas ahora en boga: hamburguesas en Peter Luger (178, Broadway), comida mexicana en Café de la Esquina (225, Wythe Avenue) y recetas japonesas que se salen de lo común en Zenkichi (77 N 6yh St.). Por la noche hay que salir a darlo todo. Primero, acudir sí o sí a algún concierto, ya que Williamsburg está considerado el granero de bandas indie de Nueva York. Hay muchísimos locales de música en directo, como The Glasslands (289, Kent Avenue) y Warsaw (261, Driggs Avenue). Luego hay que mezclarse con los modernos en Delmano Hotel (82, Berry St.), el bar de moda donde tendremos que pedir la cerveza de jengibre. Y al final, bailar como si nadie mirara en el ambiente cultureta de Dona (27, Broadway) y en la pista multirracial de Bembé (81, South 6th St.). A ver si es capaz de aguantar el ritmo de Williamsburg.

Datos útiles:

  • La ciudad de Nueva York tiene más de 8 millones de habitantes. El medio de transporte más utilizado es el metro.
  • Los inviernos son fríos y puede llegar a nevar bastante. Los veranos son calurosos y húmedos.
  • Como siempre cuando se viaja a Estados Unidos, previamente hay que rellenar un cuestionario vía online para acceder sin problemas como turista al país: https://esta.cbp.dhs.gov.
  • Las propinas son voluntarias, pero es costumbre dejar entre un 15 y un 20% de la consumición.
  • La moneda es el dólar.
  • Iberia ofrece vuelos a Nueva York. Los mejores precios siempre en www.iberia.com

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