La maleta sin estrés

19/12/2013

Muchas veces, hacer la maleta hace que sintamos estrés en los preparativos de nuestro viaje. ¡Debes evitar sentirte así! Para conseguirlo, os damos unos consejos para que esta tarea no represente otra fuente de ansiedad paralela a una posible fobia a volar y tengáis más tiempo para respirar e ir tranquilos.

Aquí unos consejos:

1. Antes de hacer la maleta haz una lista con todo lo que vas a llevar a tu destino, teniendo en cuenta dónde vas, qué temperatura hace, por cuanto tiempo estarás y qué vas a hacer allí.

2. Intenta llevar prendas que combinen entre ellas, de manera que obtengas el máximo número de looks  con las mínimas prendas posibles.

3. Empieza metiendo lo que más pesa y menos se arruga. Lo primero deben ser los zapatos (aislados en bolsas para no ensuciar la ropa) y los neceseres de aseo personal. Es imprescindible colocarlos en el lado de las ruedas. Así, cuando levantes la maleta el peso de los zapatos o neceseres va abajo del todo y no aplasta y mueve lo demás. Los neceseres y zapatos no son cuadrados, por tanto, rellena los huecos entre ellos con complementos que también pesen, como cinturones, cepillo del pelo, líquido de lentillas (dentro de una bolsa con cierre)… Dentro de zapatos o botas tienes un espacio rígido, donde puedes meter cosas que no quieres que se rompan, o aprovechar ese espacio para guardar tu ropa interior.

4. Lleva solo un par de zapatos de repuesto. Recuerda que llevas unos puestos en el viaje. Es lo que más ocupa y lo que más pesa. No necesitas un par para cada día. El calzado debe ser, ante todo, cómodo. Recuerda colocar los zapatos encarados el uno hacia el otro. Así se cubren los huecos entre ellos y vas construyendo una maleta plana.

5. Encima de los zapatos y neceseres coloca los vaqueros o pantalones de algodón.

6. Luego guarda los jerséis o rebecas. Puedes guardarlos enrollándolos como un cilindro para que ocupen menos y no se arruguen. Las camisetas y camisas (en este orden), tienen que ser lo último, colocándolas después del pijama o camisón, ya que este último no tiene por qué estar perfectamente planchado. Enrolla también las camisetas ya que así ocupan menos y al desenrollarlas aparecerán más planchadas que de otra manera. La mayoría de los tripulantes de cabina llevan su ropa enrollada porque solo les permiten llevar una maleta muy pequeña a bordo.

7. Abrocha siempre los botones de las camisas, especialmente los cuellos, para que no se abran. Sigue rellenando huecos vacíos con los complementos, como ropa interior, paraguas, cargadores de móvil, guantes o fulares, que además impiden que el resto se mueva. El fular es un complemento que nos saca de cualquier apuro, abriga el cuello o adorna la vestimenta.

8. No olvides meter una bolsa vacía, para rellenarla con la ropa sucia en el viaje de regreso. Si tienes pensado realizar compras allí deja espacio para ellas.

Os animamos a que nos escribáis aquí vuestros consejos para hacerla. ¡Seguro que podemos completar esta lista!

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