Chute de color en San Ángel

27/01/2014

San Ángel MéxicoEn medio de la vorágine de México DF surge un pueblecito llamado San Ángel. Su ambiente pintoresco y bohemio atrae a turistas y ciudadanos de esta macrourbe deseosa de respirar el ambiente tranquilo de provincias. Uno de los mejores días para visitarlo es el sábado, que es cuando se organiza el bazar, un mercado de artesanías perfecto para curiosear y llevarse a casa algún recuerdo original. Tiene lugar en la Plaza de San Jacinto, donde se encuentra la iglesia del mismo nombre, del siglo XVI, toda austeridad. Ahí mismo también se ubica la Casa del Risco, del XVIII, cuya mayor atracción es una fuente construida en un altar barroco a base de cerámica china, europea y mexicana. En este distrito empedrado y lleno de color surgen rincones como la Plaza del Carmen, donde se encuentra el antiguo palacio municipal, hoy reconvertido en centro cultural, y donde bailan las casonas de aires coloniales.

A veces la atmósfera resulta popular y otras, burguesa, ya que San Ángel se convirtió en el siglo XVIII en el lugar donde los ricos construían sus residencias campestres. Podemos recorrer de arriba abajo la Avenida de la Paz para contemplar las mansiones de los siglos XIX y XX y luego caminar por el Parque de la Bombilla o sentarnos en la Plazuela de los Licenciados, con más fachadas elegantes y un entorno de relax solo roto por el canto de los pájaros. La calle de la Amargura resulta irónica, ya que nos alegra el alma más que hacernos sufrir. No tendremos más remedio que rendirnos ante esas residencias dieciochescas, como la del Mayorazgo de Fagoaga y la del Obispo Madrid. La ruta por la historia de San Ángel se completa con la visita a la capilla de San Sebastián, con un sorprendente retablo barroco.

¿Y aquí no se come? Claro que sí. Dos de las cantinas más famosas son La Camelia (en la Plaza de San Jacinto, donde pediremos calamares y huanchinangos rellenos de marisco) y La Fonda de San Ángel (en la misma plaza, donde nos pondremos tibios con sus chiles rellenos, gusanos de maguey borrachos en tacos y sus pescados). Después de comer y beber, apetece descansar. Busquemos algún rincón poco conocido como la Plaza de los Arcángeles, repleta de pinos, yucas y buganvillas. En algún momento tendremos que buscar tiempo para visitar algunos de los museos, como el de Carrillo Gil, con una de las mayores colecciones de arte contemporáneo de México, y el de Diego de Rivera, lugar de trabajo del célebre muralista y compañero de Frida Kahlo. Un chute de color como todo San Ángel.

Datos útiles:

  • A San Ángel se puede llegar en transporte público desde el centro de México DF La mejor opción es tomar el metro y bajarse en la estación Miguel Ángel de Quevedo (línea 3).
  • La mejor forma para moverse es en metro (evitar las concurridísimas horas punta) y taxis (pida el número de teléfono en su hotel, es más seguro).
  • La moneda es el peso mexicano.

Foto |  Tonari no Totoro