Lisboa en junio

05/06/2014

Deja atrás todo lo que sabes de Lisboa. Sus estereotipos; sus tranvías, la saudade, a Fernando Pessoa, el fado, los azulejos, incluso por mucho que nos pese, esos bocados riquísimos de los pasteis de Belem.

En Junio, Lisboa es otra. La ciudad se llena de color, comida y olores diferentes. En esa época del año, la vida es callejera, todo el mundo, amigos, conocidos, desconocidos, todos en grupos, en jolgorio, toman las calles de una ciudad muy diferente.

¿Quieres vivir Lisboa en Junio? Te mostramos las claves

Fiestas de San Antonio

El santo es uno de los culpables de todo lo que pasa en junio en Lisboa.

«Meu Santo António, Meu Santo Antoninho, Que és casamenteiro, protege estas noivas e as do mundo inteiro»

De hecho, las fiestas de junio de Lisboa son las fiestas de San Antonio, patrón de la ciudad, con fama de casamentero. Y no debe ser para menos, porque las chicas en Lisboa acuden a él para conseguir marido. Cualquiera diría que todos los matrimonios de Lisboa son culpa del santo. ¡Y no es para menos!

Pidiendo marido al santo
Pidiendo marido al santo

Hay dos formas para lograrlo; o bien se coloca boca abajo una imagen del santo, obligándole de esta forma incómoda a buscarles un buen partido, o bien, otra algo más delicada, que se trata de lanzar una moneda a cualquiera de las estatuas del santo, como la que podemos encontrar antes de llegar a la Catedral de Sé, en la Alfama, si esta moneda cae en el libro que sostiene, entonces el deseo de marido será cumplido, si cae afuera y golpea la calle, no hay más que volver a intentarlo.

Es tal su poder, que aquellas que consiguieron marido, y que son de origen humilde, como para no poder pagar dispendios de boda, acaban casándose en junio, porque son las bodas populares de San Antonio. Cada año dieciséis elegidas desfilan junto a las Marchas Populares, en la Avenida de Liberdade, la noche del 12 de junio entre vivas de sus conocidos.

La Sardina de Lisboa

Las sardinas son otras de las protagonistas de las fiestas de Lisboa. Verdadero símbolo de las fiestas, están presentes en la ciudad, tanto en sardinas de diseño, cada año hay un concurso donde se votan las mejores y éstas ocupan todos los espacios de publicidad, como, evidentemente, en bocados sabrosos.

Así la sardina es el pescado que envuelve de sentido Lisboa y es la imagen representativa de las fiestas de Lisboa. En junio comienza su temporada de pesca, y es por eso, que bocado popular, se convierte en el elemento principal de cualquier barbacoa de las que se preparan en la ciudad, las hay por centenares. Los bocadillos de sardina a la brasa tiene precios económicos y son una delicia comerlos mientras caminas por la ciudad, o, mejor aún, en alguna de las plazas de la Alfama por ejemplo, por la noche, en un ambiente de verdadera verbena. No tendrás ningún problema en encontrar dónde se están haciendo sardinas a la brasa, eso es seguro, el humo azulado y el olor inundan toda la ciudad.

Arraiais populares de Lisboa

No hay fiesta sin fiestas. Es algo tan lógico, que no existe argumento en contra posible. Y así es en Lisboa durante junio. Un gran número de fiestas pequeñas y a la vez, que son en sí mismas una verdadera fiesta para la ciudad.

Decoración arraiai popular
Decoración arraiai popular

Todos los barrios tienen su propia fiesta, los arraiais populares, durante todo el mes; desde el primero al último día, las diferentes asociaciones vecinales decoran las calles y las plazas y allí verdaderamente, Lisboa es “festa é alegría”. Música, baile, bifanas, chorizo asado y sardinas, vino, grupos de amigos y gente con toda la intención de pasarlo bien. La calle se convierte en una auténtica fiesta, que, los fines de semana, se alarga más de lo normal hasta altas horas de la madrugada, tanto que los que vuelven se mezclan con los que van. Sólo para verdaderos noctámbulos y con las debidas precauciones.