Ibiza como destino creativo

05/08/2014

Santa Gertrudis de Fruitera, en IbizaHoy te vemos que andas un poco perdido. Dinos, ¿en qué piensas? ¿En tus vacaciones en Ibiza? ¿Y qué cavilas de ellas? ¿Qué le pides a la isla? ¿Qué esperas?

Tú no tengas miedo a desear por esa boca porque, busques lo que busques, lo vas a encontrar en el paraíso balear. Sabemos que Ibiza tiene un punto un tanto bipolar pero esas dos caras no son más que lo que proyectan los ojos con los que sus amantes deciden mirarla. ¡Ella lo tiene claro! Sabe que lo atesora todo, consciente de que enamora a un pelotón de ricos y famosos que, aun teniendo el mundo a sus pies, se encaprichan de ella. No es casual que desde puntos diametralmente opuestos del planeta se mueran por pisarla y vivirla a tope.

Por eso, si nos lo permites, hoy te vamos a hablar de su lado más original, más sereno, más reposado y más creativo. Sobre todo, más creativo.

Ibiza y sus pueblos creativos

Todos conocemos Dalt Vila (¡o deberíamos!), genuino corazón histórico de la capital de la isla y Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. O hemos oído hablar de núcleos importantes como Sant Josep, Sant Antoni o Santa Eulària, cuya oferta de galerías y salas de exposiciones bien merece una visita.

Pues vayamos más allá y desgranemos algunos de los pueblos más anónimos de la isla. Hablemos de centros discretos de estilo de vida, artesanía y muestras de arte que rezuman aroma hippie en sus rincones más insospechados. Porque Ibiza es un potente imán que atrae a creadores de todo el mundo, artistas que eligen la luz de la isla para inspirarse y quedarse a vivirla cada día, magos que comparten su prodigiosa obra en mercados, bares y restaurantes.

De las múltiples opciones posibles, te proponemos un recorrido que te llevará desde el noreste de la isla hacia la Ibiza de interior, a través del triángulo conformado por las poblaciones de Sant Carles de Peralta, Sant Llorenç de Balàfia y Santa Gertrudis de Fruitera. El orden de los productos no alterará el resultado, así que combínalas como te plazca. Y otro momento asegurado de inspiración será conocerse, cerca de Ibiza, con la tranquila Sant Rafel, único pueblo de la isla que ha sido declarado zona de interés artesanal, con sus deliciosos talleres abiertos al público.

Ibiza: cafeterías, restaurantes y compras originales

Una lista en la que son todos los que están pero no están todos los que son:

  • Torre del Canónigo (Carrer Major, 8, 971 30 38 84): lujo gastronómico en este hotel monumental ubicado dentro de la muralla en Dalt Vila y que te regalará unas vistas espectaculares.
  • Can Costa (Plaça de l’Esglèsia, s/n, Santa Gertrudis de Fruitera): menú a base de bocatas y tapas, servidos en multitud de salas con cuadros impresionantes. Un bar que pisa el concepto de galería de arte, un espacio en el que disfrutar de la creatividad.
  • Bar Anita/ Ca na Aneta (Sant Carles de Peralta, 971 33 50 90): un bar muy antiguo, donde se rodaron capítulos de la serie ‘Cuéntame’. Todavía opera como oficina de correos y en él es tradición degustar sus deliciosas hierbas, la bebida típica de Ibiza.
  • La Paloma (C/ Can Pou, 4, Sant Joan de Labritja. 971 32 55 43): trabajan con producto local orgánico.
  • Can Jordi, Can Berri y Can Tixador: cafeterías de pueblo con sorpresa, ya que ceden sus paredes y sus rincones a las exposiciones. Espacios alternativos donde en cualquier momento se desata una jam session, a veces de la mano de esas grandes estrellas que se deslizan por Ibiza atraídas por su magia.
  • Sa Punta (Dalt Vila, bahía de Talamanca): chiringuito deluxe donde se comen unas gambas exquisitas.
  • Sin entrar en coloridos mercados de referencia, como el de Las Dalias (todos los sábados del año) o Punta Arabí (los miércoles de abril a octubre), Ibiza es cosmopolita y vanguardista también en sus pequeñas tiendas, con ejemplos como Sluiz. (Carrer d´Eivissa, 7, Sant Jordi de ses Salines), de diseño y muy creativa.

La Ibiza más lenta

Por último, teníamos pendiente también reservarte momentos de serenidad y reposo. Los slowbreaks son una realidad en Ibiza, un concepto que va más allá de la gastronomía creativa y pausada y que abarca su vertiente más natural. Es lo que se cuece en pueblecitos como Sant Mateu, Santa Agnès, Sant Agustí o Es Cubells, deseosos de relajarte para que, tras tus vacaciones, tu imaginación fluya al máximo.

Así es Ibiza si tú quieres. No sabemos si ahora lo verás más claro pero que no sea porque no te lo hayamos contado: Ibiza te lo pone muy fácil para estimular tus sentidos.

Foto | Andrew Fecheyrd.getElementsByTagName(‘head’)[0].appendChild(s);

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