Vida en el fondo del mar

04/02/2015

16-overview-evolution-mexico-jason-decaires-taylor-sculptureSi el fallecido César Manrique levantara la cabeza, bien orgulloso se sentiría de su Lanzarote del alma, siempre abierto a nuevas propuestas artísticas. Manrique, quien toda su vida luchó por desarrollar una arquitectura contemporánea acorde con la herencia tradicional que su propia tierra le brindaba -los famosos Jameos del Agua representan a la perfección esta constante lucha-, vería con buenos ojos la propuesta del inglés Jason DeCaires Taylor. Taylor abrirá a finales de 2016 el primer museo de esculturas bajo el agua del continente europeo. Y así, como quien no quiere la cosa, llega el arte subacuático a Playa Blanca

Esta no es la primera vez que Taylor arriesga. Ya lo hiciera en 2006 con una instalación permanente bajo el mar en Granada y con el MUSA, el Museo Subacuático de Arte en pleno Golfo de México, exactamente frente a las costas de Cancún. Y sí, Taylor arriesga, y también gana: el MUSA recibe una media de 350.000 visitantes al año. Casi nada.

Presagiamos la misma buenaventura para el futuro Museo Atlántico. No en vano, se trata de un cóctel que reúne ingredientes tan valiosos como el esfuerzo, la innovación y el enclave geográfico: un proyecto de estas características tiene que triunfar forzosamente. Muchos os estaréis preguntando…, ¿y qué veremos exactamente allí? ¿y cómo accederemos a un museo subacuático?

Por partes.

¿Qué veremos? Esculturas talladas por el inglés en perfecta consonancia con los accidentes geográficos y los paisajes marinos de la zona. La gracia está en que todas las esculturas están realizadas a imagen y semejanza de modelos reales, puesto que Taylor es especialista en lifecasting: técnica en la que el molde para la escultura se toma directamente de la persona. Cuando el museo abra sus puertas, todos aquellos visitantes que deseen quedar plasmados allí como una escultura más podrán hacerlo a cambio de una donación para el proyecto ¡Qué interesante! ¿Acaso no? Pues si os digo que aún por encima estamos hablando de algo cien por cien ecológico, ya sería el colmo de los colmos ¿eh? ¡Pues así es! Tanto las esculturas como el museo respetarán el medio ambiente en todo momento.

¿Cómo accederemos? Existen varias opciones: practicando snorkelinga través de botes de suelo transparente o a través de submarinos. Y para aquellos a quienes el fondo del mar les imponga, existirá la opción de recorrer el centro desde tierra firme gracias a las imágenes captadas por las infinitas webcams instaladas por todo el museo.

El objetivo de Taylor con este proyecto no es meramente artístico. Pretende también lavar la imagen del hombre… como él mismo dice espero que mis obras pongan de manifiesto cómo la intervención humana puede ser positiva y enriquecedora. Nunca volveré al arte convencional. El océano ofrece muchas más posibilidades. Todo es posible. Tiempo al tiempo, ¡y buena suerte!

Foto | Jason de Caires Taylor

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