La Habana vista con ojos de cine, de deseo y de admiración

24/02/2015

Películas rodadas en La Habana, en Cuba

Emocionada estoy al saber que Iberia reanuda sus vuelos directos a La Habana. El momento es ciertamente oportuno, pues la coyuntura es la de un destino más de moda que nunca y cuyos ecos reverberan apertura, metamorfosis y tiempos modernos. En definitiva: ahora es tu oportunidad para volar a La Habana, para verla despegar o callar para siempre.

Cuando “salí de Cuba” y regresé de mi periplo viajero por aquellos lares, lo hice impresionada y con un saco de recuerdos bajo el brazo. Momentos como la apasionante llegada de noche a La Habana…, como caer en los brazos de Morfeo con la melodía de fondo de las olas rompiendo contra El Malecón…, como ansiar la llegada del alba para así poder al fin despojar de oscuridad el entorno y contemplar, bañada por la luz, la plenitud decadente de todo lo que me envolvía, de esa capital que anhelaba devorar a pasos…, como el descaro del calesero Osvaldo y su “savoir-faire”, esa maestría y encanto tan puramente cubano con el que supo convencernos para subir en su carro, dejarnos transportar y descubrir, al ritmo de sus caballos, La Habana más auténtica…, o como los ratos mágicos que pasé sentada en las majestuosas escaleras de entrada al Capitolio, empapándome de vida, disfrutando de la algarabía reinante, aspirándola profundamente. Todo eso y más es para mí Cuba.

De vuelta al presente, para acercarte al destino a través de las películas rodadas en La Habana he elegido tres títulos más o menos conocidos: Fresa y Chocolate, 7 días en La Habana y Papa. ¿Te animas a descubrir con nosotros Cuba de cine en tres cómodos pasos? Son nuestra excusa para explorar los rincones más atractivos de una ciudad maravillosamente caduca, todo gracias a localizaciones como el Gran Teatro de La Habana, el Hotel Nacional o el famoso paseo marítimo bautizado como El Malecón, por citar algunas.

De Fresa y chocolate (1993) destacaré un momento muy concreto: el del paladar «La Guarida», sito en la calle Concordia 418. Pecado capital sería viajar a La Habana sin visitar uno de esos paladares, restaurantes en muchos casos montados en la casa de una familia y regentados por esta. “La Guarida” es uno de los que ha alcanzado renombre internacional, gracias a su gran calidad y su excelente propuesta gastronómica.

De 7 días en La Habana (2012) me quedo con su amalgama de localizaciones, muy a juego con el espíritu de la cinta, todas escenarios que hacen las veces de hilo conductor, de columna vertebral de las historias en danza. Hablamos de lugares emblemáticos de La Habana, como el Hotel Nacional de Cuba (Calle 21 y O, Vedado) o el omnipresente Malecón. 7 días en La Habana es una coproducción franco-española, un magistral puzzle de siete piezas en forma de cortometrajes que narran la vida en la ciudad de distintos personajes, cada uno firmado por un director diferente, entre ellos Benicio del Toro o Julio Medem. Muy recomendable, casi tanto como viajar a Cuba.

¿Qué decir de Papa? (2014). Pues que la cinta biográfica sobre la vida de Ernest Hemingway es nada más y nada menos que la primera película de Hollywood rodada en Cuba (¿recordáis lo que hablaba de que soplan aires de cambio?). De sus localizaciones, me quedo con el Gran Teatro de La Habana (Paseo de Martí 458), un pedazo de la historia de un país luchador denominado Cuba, un edificio preservado de manera magistral hasta nuestros días.

Como dirían en su jerga los cubanos, “llévate la cerca” (“haz algo notable”). Vuela con Iberia a La Habana y recorre sus escenarios de cine.

Foto: Marita Acosta

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