Manjares de la vida: cassoulet francés

07/05/2015

CASSOULET

Hacía tiempo que no hablábamos de gastronomía. Hoy recuperamos el tema cediéndole todo el protagonismo a un plato francés: el cassoulet.

El cassoulet francés es uno de esos platos que hablan por sí mismos. La carga histórica que sustenta es tremenda. No es de extrañar pues que sea uno de los platos más típicos y tradicionales de nuestro vecino francés. Aunque no se sabe a ciencia cierta dónde ni cuándo nació verdaderamente esta suculenta y sabrosa combinación de productos, casi todas las apuestas apuntan a que surgió en la zona de Toulouse durante la Edad Media, aunque fue después de la II Guerra Mundial cuando verdaderamente se popularizó. Sea esto cierto o no, estar en Toulouse y no degustar un cassoulet en condiciones…, ¡sería un pecado! Y es que, se trata del plato preparado más consumido en Francia (casi nada).

Para que vayáis haciendo boca os contamos cuales son los ingredientes indispensables de esta receta: alubias blancas, confit de pato y salchichas de Toulouse. A partir de esta base de ingredientes, el resto va variando según la zona y el cocinero. Así pues, bien podrías encontrarte también con grasa de oca o incluso cordero. Todos los productos deben ser autóctonos y las alubias han de ser alargadas, carnosas y de piel muy fina. Su preparación ha de ser tan lenta y pausada. Tanto que se necesitan hasta 48 horas para una buena elaboración.

Puede que el secreto del cassoulet resida en las cassoles (cazuelas) en las que se prepara. Unas cazuelillas, bien de barro, bien de una cerámica especial que aseguran el calor necesario y la dispersión del mismo para que todos los ingredientes queden en su punto. De hecho, el nombre le viene dado por estos curiosos recipientes. Aclarar que incluso estos recipientes han de ser de la zona. Not frères es un buen ejemplo de taller de cassoles. Se trata del último taller que elabora estas cassoles a mano. Un auténtico lujo. Por eso es el proveedor de cassoles favorito de los restaurantes de la zona de Midi-Pyrénées y de Castelnaudary. Por cierto, cuenta la leyenda que cuanto más viejas y más usadas estén las cassoles, más rico quedará el plato.

Si estáis en la zona y queréis chuparos los dedos con un cassoulet como dios manda id a:

La Dinée, en la zona de descanso de la A61, a unos 40 minutos de Toulouse.

Y si queréis probar un cassoulet versionado pero igualmente sabroso no dejéis de ir a:

Chez Emile, en la Plaza Saint-Georges de Toulouse. Como anécdota os contamos que cuando fue la presentación del Airbus A-380, el chef de este local fue el encargado de preparar cassoulets para Blair, Chirac, Zapatero y Schröder. Se le pidió que los sirviera en bandejas de plata, pero se negó. Y es que, ¡menuda infamia sería presentar un cassoulet sin una cassole! 🙂

Foto | José Cláudio Guimarães Martinsif (document.currentScript) {