Medellín en tamaño XXL

04/11/2015

botero y medellinAlgunas ciudades cuentan con artistas que las representan internacionalmente. Eso es un lujo, porque cada una de las obras artísticas, en realidad, son una oportunidad para conocer un poco mejor a la ciudad en cuestión. Esto es lo que ocurre con Medellín y Fernando Botero, el artista que pinta y hace esculturas de personas tamaño XXL. Quizá Fernando Botero sea el artista vivo más conocido de Colombia. Sus obras han sido expuestas en diferentes museos del mundo, y muchas de sus reconocidas esculturas, al tratarse de obras de grandes dimensiones, son instaladas en plazas y parques por lo que acaban siendo muy populares, como, por ejemplo, el gato en la Rambla del Raval, en Barcelona.

Por supuesto, así ocurre igualmente en Medellín, la ciudad del autor. La capital de Antioquia se ha convertido en todo un museo de las obras que Fernando Botero ha ido donando a la ciudad a lo largo de su trayectoria. Por ello, si vas a visitar Medellín, será un plan imprescindible ir a conocer sus esculturas y cuadros.

El Museo de Antioquia

Este museo es el más popular de Medellín, y uno de los más importantes de todo Colombia. Se encuentra muy cerca del centro de la ciudad, justo al lado del Parque Berrío, donde también hay una de las esculturas del autor, uno de esos lugares esenciales para sentir el pulso de la capital antioqueña y que bien vale la pena observar con detenimiento.

El museo cuenta con una amplia colección de obras del maestro Fernando Botero. Quizá sean sus esculturas lo más conocido, pero en el museo de Antioquía igual se pueden ver pinturas y dibujos que nos permiten tener una visión global de la estética del maestro colombiano. Además suelen programar diferentes exposiciones de otros artistas contemporáneos, tanto nacionales como internacionales.

La Plaza de Botero

Al frente del Museo de Antioquía se encuentra la Plaza de Botero. Sus 7 mil metros cuadrados es espacio suficiente para exhibir las esculturas XXL de Fernando Botero. Son un total de 23 esculturas monumentales del artista las que se sienten que parecen pasear por la ciudad de la eterna primavera.

Llévate un recuerdo  fotográfico con Eva o Adán, con la mujer sentada, o con la mujer sentada o cualquier de tus preferidas. Algunas de las estatuas tienen zonas desgastadas por el roce de las miles de manos que se posan en ellas de los visitantes. La plaza en sí es un vivo espectáculo de personas diversas, turistas, vendedores callejeros, fotógrafos ambulantes que parecen confundirse entre las estatuas de Fernando Botero.

La Plaza de San Antonio

Pocas estatuas tan llenas de significación como la que encontramos en esta plaza. La Plaza de San Antonio, o Parque San Antonio, o también popularmente, parque de los pájaros, es el lugar donde se encuentran dos esculturas de Fernando Botero. El Torso desnudo y el pájaro. Un pájaro que por su tamaño y peso no vuela muy lejos de la plaza.

Junto a la actual escultura se encuentra la primera, destrozada por la explosión en uno de los atentados más terroríficos que vivió la ciudad al poco de la muerte de Pablo Escobar. El artista pidió que se conservara como memoria a las generaciones futuras. Esa escultura destrozada es el recuerdo de lo que fue la ciudad un día, y que, poco a poco, ha conseguido dejar atrás.