Viena y sus experiencias de cine

12/05/2016

Viena, destino de cine

Intriga. Nombre femenino.

  1. Acción o plan secreto entre dos o más personas para preparar o manipular algo que normalmente supone beneficio o perjuicio.
  2. Gran curiosidad o interés que despierta algo.

¿Y cómo asociar curiosidad e intriga a Viena? ¿Por qué no a través del cine? Luces, cámaras y acción.

El tercer hombre (1949)

Silencio en la sala, que el que está a punto de hablar de Viena es uno de los grandes títulos del cine de todos los tiempos. Un respeto a los clásicos. Salve El tercer hombre.

Una de las escenas más famosas del principio de la película tiene por decorado el Palais Pallavicini. Es a este rincón de Viena donde el protagonista, Holly Martins, acude en búsqueda de su amigo Harry Lime, tan solo para enterarse de que no está en su apartamento porque ha muerto en la calle atropellado por un coche. El Palais Pallavicini se encuentra en Josefsplatz, 5, aunque en la película supuestamente está en Stiftgasse, 5. Las estaciones de metro más cercanas a tan emblemático edificio son U3 Herrengasse y U1/U4/U2 Karlsplatz, aunque los fans de la cinta deberán conformarse (que no es poco) con admirar su imponente fachada.

Luego está la importante persecución subterránea. Hoy en día se conoce la ubicación exacta de la boca de alcantarilla más celebre del celuloide. Se halla cerca del puente de Friedensbrücke, en la acera que hace esquina con Aiserbanchstrasse y Rossauer Länder… Aunque si de verdad se quiere vivir la experiencia completa, para hacerlo bien es mejor apuntarse a una de las visitas guiadas sobre El tercer hombre, paseo por las mismas alcantarillas por las que Orson Welles huía en la película de Carol Reed inclusive. La ruta, de unos 45 minutos, recorre la parte que aparece al final del filme. Toda una trepidante aventura por las entrañas de Viena.

Como peculiaridad, los fans de la película agradecerán saber que la capital cuenta con el singular Museo de El Tercer Hombre (Dritte Mann Museum), que también gira en torno a la Viena de después de la II Guerra Mundial. Un lugar lleno de historia, objetos de la película y curiosidades, cuyas puertas -en Pressgasse 25- abren solo los sábados. Algo limitado, sí, pero la visita guiada de una hora, que desborda la pasión y entusiasmo de sus propietarios, probablemente hará las delicias de cualquier cinéfilo que se precie (la estación de metro más próxima es U4 Kettenbrückengasse).

La zona alrededor del Museo de El Tercer Hombre bien merece ser explorada, gracias a sus restaurantes, bares y tiendas de diseño. Está cerca del Mercado de Naschmarkt (Viennese Naschmarket, en Kettenbrückengasse) y a 10 minutos a pie de la State Opera House. En cuanto al Mercado Naschmarkt de Viena, entre la Karlsplatz y la Kettenbrückengasse, es el más conocido de la ciudad. Alcanza su punto álgido los sábados, desde bien temprano hasta entrada la tarde (06:30 a 18:00), coincidiendo con el rastro semanal. El Mercado Naschmarkt de Viena se transforma, en la primavera y verano que se avecinan, en todo un fenómeno social, al ser punto de encuentro de los vieneses que se sientan afuera a comer, beber, socializar y contemplar el ajetreo del lugar. Un último dato práctico es que el lugar ofrece wifi gratuita para todos.

Comer en el mercado es posible y necesario. Destacan, entre otros, el On Market y su rica cocina asiática, el Tewa, también en el Naschmarkt de Viena, que brinda cocina ecológica, y el ChinaBar an der Wien, tremendamente original y que merece ser visto y probado.

007: Alta Tensión (1987)

Se abre el telón. En pantalla, tras los títulos de crédito iniciales, el actor inglés Timothy Dalton entra en escena. Interpreta a Bond, James Bond y la acción de la cinta se desarrolla en Bratislava… ¿o no?

En realidad, tanto la escena inicial de la película como muchas otras fueron rodadas en Viena (otro de esos frecuentes engaños del cine). A pesar de la inminente caída de “El Muro”, el férreo bloque soviético aun era una realidad, por lo que los productores buscaron alternativas y las encontraron en la capital austriaca. Antes de cerrarse el telón, aparecen en pantalla el Parque Prater y su inconfundible noria gigante. Lo cierto es que esta atracción también fue lugar de rodaje en otra de las escenas de El tercer hombre.

Viennale

¿Y qué es eso que pasa en Viena y que a todos los viajeros cinéfilos da placer? Se trata, nada más y nada menos, que del Festival Internacional de Cine de Viena o Viennale. Cada octubre, la magia del cine más puntero inunda los salas bonitas y alternativas del centro histórico de la ciudad.

En el extremo sur del Palacio Imperial (que está muy cerca del citado Palais Pallavicini) se encuentra una de las salas que participan en el famoso festival: el Österreichisches Filmmuseum o Museo Austríaco del Cine (Augustinerstraße, 1). A los amantes de lo rompedor les valdrá la pena acercarse a esta apasionante cinemateca, cuyas exposiciones no cuelgan de las paredes, sino que cobran vida con el encendido de su pantalla.

La edición 2016 del Festival Internacional de Cine de Viena o Viennale tendrá lugar del 20 de octubre al 2 de noviembre, regalando a residentes y viajeros unos días de ambiente internacional, atmósfera urbana y una buena dosis de cultura y disfrute. No en vano, el festival presta especial atención al cine experimental, y su programa incluye todo tipo de pasatiempos y celebraciones.

En resumen, aquí van 7 propuestas de actividades en Viena, momentos diferentes basados en escenas y localizaciones de la capital de Austria que en su día fueron transitadas por el séptimo arte:

  1. Asistir a la Viennale 2016, el Festival Internacional de Cine de Viena.
  2. Hacer unas palomitas y llenarse los ojos de séptimo arte en el Österreichisches Filmmuseum o Museo Austríaco del Cine.
  3. Subirse en la noria gigante del parque Prater y vivir la “Alta Tensión” de 007. Desde sus vagones en las alturas se disfruta de un fabuloso panorama de la increíble Viena.
  4. Reservar un sábado por la mañana para comer en el carismático mercado Naschmarkt de Viena.
  5. Apuntarse a una de las curiosas visitas guiadas sobre la película El tercer hombre.
  6. Deleitarse con los singulares objetos del Museo de El Tercer Hombre (Dritte Mann Museum).
  7. Ver pero no pisar el Palais Pallavicini, lugar de rodaje del clásico protagonizado por Orson Welles.

El cine permanece pero Viena es ahora o nunca. Por eso, vuela a la capital de Austria y despeja la intriga de cómo serían unas vacaciones de cine.

Foto| Simon Matzinger

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