Argentina, a las mil maravillas creativas

10/11/2017

Buenos Aires desde el aireAbrid la bitácora “me gusta volar” y empecemos con la lección viajera de hoy: motivos para practicar el turismo creativo en Argentina.

(Asignatura obligatoria)

Algunos de los principales porqués para volar con Iberia lo antes posible a este destino de América del Sur, son:

1

Argentina es el país de las maravillas creativas a lo largo y ancho del año.

2

Noviembre, diciembre y enero son meses estupendos para volar a Buenos Aires, para visitar la ciudad y sus alrededores.

3

Los planes creativos son actividades inspiradoras que se caracterizan por estimular la felicidad de quien viaja. Abundan sobre todo en la capital de Argentina.

Llegados a este tercer punto, hagamos una pausa y salgamos a disfrutar del tiempo del recreo. Bailemos, corramos, saltemos, compremos, comamos, aprendamos, veamos y sintamos. En definitiva, enredémonos en las infinitas combinaciones de juegos que abundan en la Capital Federal, baúl de tendencias y entretenimiento. Hablemos de espacios y lugares estimulantes. Andemos a divertirnos por una ciudad tan creativa como Buenos Aires.

1 Asistamos a un espectáculo de tango

Milonga en Buenos Aires¡Ay, tango, tango, pocos bailes son tan sensuales como tú! Esos tacones en llamas, esas miradas felinas, ese contoneo pasional… Hacer noche en la urbe fundada por Juan de Garay y no presenciar el tradicional baile rioplatense sería como echar leña al fuego del arrepentimiento.

El tango más genuino y casual se da en las milongas, eventos populares que se desarrollan en clubes sociales, centros culturales o plazas. Muchos eligen para eso el argentino barrio de Palermo, aunque el de Boedo es también puro tango. Aquí y allá, algunas de las tanguerías más conocidas de la ciudad, son: Taconeando (Balcarce 725), Esquina Carlos Gardel (soberbio teatro de aire clásico ubicado en la esquina del pasaje Carlos Gardel y calle Anchorena, en pleno barrio de Abasto) y Rojo Tango, en el sofisticado hotel Faena, en el elegante barrio de Puerto Madero.

2 Aguardemos a que se alce el telón de algún teatro alternativo

Buenos Aires es puro teatro… a oscuras. Lo que ves cuando no ves es la idea del Teatro Ciego, una original actividad, única en el mundo. Un espectáculo en un espacio sin luz, una nueva y emocionante forma de sentir, de la mano de actores ciegos.

El edificio del Teatro Ciego se encuentra en Zelaya 3006, en pleno barrio bonaerense de Abasto. Para llegar en transporte público hay que tomar el subte hasta las estaciones de metro Córdoba, Corrientes o Carlos Gardel.

3 Hagamos el cosmopolita en el Konex

Konex, en Buenos Aires

Ya que estamos por la zona, lo suyo sería aprovechar para conocer uno de los espacios culturales más cosmopolitas de Buenos Aires. Se trata del Centro Cultural Konex (Sarmiento 3131), un lugar consagrado a la movida artística y al teatro off más alternativo. Buenas obras y mejor ambiente para un público con ganas de experimentar.

4 Paladeemos una parada gastronómica internacional

Que en la tierra del bife de chorizo la elección sea un restaurante peruano puede resultar algo chocante. Sin embargo, en una ciudad creativa como Buenos Aires se pueden y deben romper límites, olvidando las fronteras y yendo más allá, ¿no? Degustemos uno de esos ceviches fresquitos que sirven en el Sipan (Uriarte 1648).

Luego está La Calle (en Vega, Niceto, Cnel. 4942), un bar creativo, un local secreto. Agazapado detrás de una pizzería, de su sorprendente carta de cócteles se encarga la reconocida Mona Gallosi. Brindemos por nuestro viaje alternativo, ¡salud!

¡Ring! ¡Ring! Suena el timbre, recordándonos que es tiempo de regresar a clase. Toca repasar el post previo sobre Palermo y San Telmo desde un punto de vista gastronómico. Visto lo visto, hemos aprendido que el diablo se viste de Argentina, que CABA -acrónimo por el que se la conoce- parece emanar un poder magnético y un encanto único, y que los bonaerenses hablan como si sentaran cátedra: serían capaces de seducirnos hasta que les vendiéramos el alma…

Fotos: Bas WalletMinisterio de Cultura de la Nación Argentina y Kevin Jones