Buenos Aires también se vive de noche

14/12/2017

Hay ciudades en el mundo que hay que vivir de noche. También. Ciudades que cuando la jornada laboral echa el cierre se convierten en lugares donde el bullicio de las charlas, la pasión de sus gentes y las luces de la calles se vuelven protagonistas únicos que invitan a alargar el día hasta ver de nuevo la luz del sol. Buenos Aires es una de ellas, así que hoy nos toca trasnochar.

Hablar sobre Buenos Aires es hablar de diversión, pasión y sentimiento. Es contar la historia del tango, la singularidad de cada uno de sus barrios y alargarse horas en las tertulias de sus bares notables. Cuando llega la noche se enciende otra vida en sus teatros, sus restaurantes y en sus barras de bar. La noche de Buenos Aires está muy despierta. Vamos a disfrutarla.

¿Te gusta el teatro? Aquí tienes una de las ofertas más diversas del mundo. La avenida Corrientes alberga cualquier tipo de género, desde comedias musicales hasta espectáculos de tango, pasando por revistas o por versiones locales de obras representadas a nivel internacional. Si puedes, no te pierdas el Teatro Colón, con su cúpula barroca y una de las mejores acústicas del mundo. Y si buscas obras de corte más alternativo, el circuirto de teatro off se concentra especialmente en el barrio del Abasto y con representantes, además, en Palermo y San Telmo. Una oferta amplia, diversa y diferente, abanderada por jóvenes creadores que dirigen e interpretan piezas vanguardistas en espacios reconvertidos en salas teatrales.

La noche es larga en Buenos Aires y, tras el teatro, bien nos merecemos una cena y sus respectivas copas para seguir disfrutando de la ciudad. En Palermo, las opciones van desde bares apacibles, donde degustar un combinado aderezado con una buena conversación, hasta discotecas (boliches allá) con la mejor música del momento. Y si eres más exigente, el barrio de las Cañitas, muy cerca de Palermo, alberga exclusivos restaurantes y clubes nocturnos para disfrutar a tus anchas.

Pero qué sería de Buenos Aires sin el tango. Para disfrutar de este baile, lo mejor es adentrarse en una de sus milongas y deleitarse con el inconfundible arte de los porteños; si te dejas llevar por el ritmo, no te resistas a un baile en las milongas, donde se ofrecen clases de tango para iniciarte y aventurarte a dar esos primeros pasos. ¿Dónde? Por ejemplo, en La Catedral. Para los menos valientes, aquellos que lo saborean desde la barrera, existen las tanguerías: una mágica velada combinada compuesta por cena y espectáculos de tango. ¿Dónde? El Café Tortoni es una buena opción.

Ciudad que no duerme, ciudad que vive hasta hasta muy tarde. Apasionada, intensa y sentida, así es Buenos Aires y así respira cada noche. Disfrútenla.

Imagen | DMSU

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