Deià, el pueblo más bonito de la Sierra de Tramuntana

25/07/2018

Tramuntana

Instintivamente solemos relacionar Mallorca con turismo, sol y playa. Solemos centrarnos en estas premisas. Punto y final. Sin embargo, este primer instinto implica dejar muchos cabos sueltos. Más de los que los no oriundos de la isla imaginamos. Y con una importancia clave de cara a descubrir rincones apetecibles, únicos y bien bonitos a lo largo y ancho de nuestro país. Y es que España es mucha España. Plagada de rincones especiales y con personalidad propia, no nos daría la vida entera para descubrirlos y disfrutarlos absolutamente todos.

En fin. Volviendo al principio, vamos a centrarnos en la isla balear más grande. Dejemos atrás su capital, cojamos rumbo a la Sierra de Tramuntana y disfrutemos del camino. Deià nos está esperando. A medio camino entre el mar y la montaña, su vertiginoso acceso apunta buenas maneras. Abstenerse los más miedosos o con problemas de vértigo. Este pueblo balear, uno de los más encantadores de la zona, está precipitadamente instalado. Los acantilados forman parte de su vida y le dan ese carisma propio de un lugar especial. Incluso podríamos tildarlo como un pueblo-mirador en toda regla.

Tramuntana

Cuestas y más cuestas. Coloridas buganvilias. Laderas de terracota. Casas colgantes de piedra en el abismo de unas vistas de ensueño. Castillos blancos con afán de protagonismo. Apasionantes puestas de sol. El mar Mediterráneo, al fondo, como su mejor banda sonora. Y un ambiente tan bohemio como excéntrico. Y tranquilidad, autenticidad y mucha personalidad.

Así es Deià a grandes rasgos. Si te gusta guardar distancias frente a estereotipos, aquí las guardarás. La realidad mallorquina más recurrente apenas se atisba por aquí. Y, pese a todo -no confundamos ideas-, aquí hay mucha vida y mucha inspiración. Y, mucha, mucha belleza. Y sino, que se lo digan al poeta Robert Graves, que descansa en paz en el cementerio del pueblo por voluntad propia, o a los músicos Mike Oldfield y Andrew Lloyd Webber que han escogido este remanso balear como el sitio en el que refugiarse ahora que su vida, parece, se ha detenido en el tiempo.

Imáge:  vulcano ; MickaelLG33  | María José C. Lamas