Mirada de cine a… ¡Barcelona!

02/01/2019

Iberia vuelos BarcelonaPor sus calles, sus avenidas, sus parques y jardines, sus plazas, excepcionales vistas de Barcelona, mercados y refugios antiaéreos, por todo esto y mucho más, este barrio de la ciudad condal es de los que más extiende sus brazos al cine. El distrito secreto de Horta-Guinardó contiene rincones que han robado el corazón de varias películas. ¿El referente más claro? Quizá sea el Parque del Laberinto, el segundo con más rodajes de la ciudad, en el que se han grabado cintas tan célebres como El Perfume: Historia de un asesino.

Pero previo a todo lo demás, situémonos. El distrito de Horta-Guinardó extiende sus calles al nordeste de Barcelona, entre Gracia y Nou Barris, en un generoso valle envuelto de colinas y montañas. No es el barrio que aglutina más rodajes, pero sí uno de los más singulares, de los que destacan por su autenticidad. Una comunidad familiar y ciertamente tranquila, que transmite una sensación de lejanía del mundanal ruido a todo aquel que la transita, todo eso a pesar de estar muy bien conectada con el centro de Barcelona.

Horta- Guinardó, un barrio que es todo calidad de vida, abarca un nada desdeñable abanico de espacios singulares, empezando por los Búnkeres del Carmel y el mirador del Turó de la Rovira, patrimonio de la ciudad. Esta pareja indisoluble ofrece una panorámica fabulosa de Barcelona, y ha sido escenario de películas como Tengo ganas de ti, de Fernando G. Molina, o Biutiful, de Alejandro González Iñarritu, así como de una infinidad de anuncios publicitarios, de esos en los que la ciudad de fondo, sin quererlo, le roba parte del protagonismo al producto.

Volviendo a las vistas de la ciudad desde los búnkeres de la Guerra Civil española, que albergaban los cañones antiaéreos, decir que son de cine. Lo son a cualquier hora del día, aunque algunos consideren que su punto álgido llega al atardecer. Sin embargo, es de noche cuando se ve como Barcelona refulge, como todas esas luces se extienden hasta el horizonte y más allá. En cualquier caso, se trata de todo un imprescindible en cualquier visita a la ciudad.

En el apartado de consejos prácticos, apuntar que en los meses de frío conviene ir abrigado, ya que puede soplar mucho viento. Aparte del abrigo, lo que tampoco puede faltar es la cámara de fotos, ¡echará humo! Para llegar, se puede tirar de transporte público: montarse en el bus V17 y caminar unos minutos.

¿Seguimos con ganas de que la película no llegue a su fin? Horta-Guinardó cuenta con más espacios muy séptimo arte. Un ejemplo es el Puente Mühlberg, que con sus cerca de 70 metros de longitud nació para salvar el impresionante hueco que, tras años y años de explotación de sus canteras, acabó haciendo acto de presencia en la pared del Turó de la Rovira. Desde hace unas décadas, el puente de Mühlberg cubre ese vacío, y lo hace ofreciendo unas vistas de Barcelona de infarto.

 ¿Y qué decir de los Jardines del Palau de les Heures? Sitos en el Passeig de la Vall d’Hebron, 171, a un tiro de piedra del Laberint d’Horta, constituyen el espacio ideal para llenar de paseos románticos cualquier viaje en pareja por Barcelona. Rodean un antiguo palacio hoy convertido en Fundación Universitaria, están repletos de esculturas, manantiales y estanques, y su belleza convierte este rincón, de estilo francés e italiano renacentista, en uno de los mejores lugares de descanso del distrito de Horta-Guinardó. Por último, añadir que los Jardines de la Casa Gallart, como también se los conoce, deslumbran todo el año, pero sobre todo en primavera.

La cosa va de jardines. Los del Príncep de Girona, ubicados en la calle Marina, son un espacio del barrio muy vivido, algo así como un lugar social para las gentes de Horta-Guinardó, para contemplar su ambiente de pueblo. Ocupan el antiguo patio central de un cuartel y resultan de lo más agradables. Para los que viajan en familia, permiten disfrutar de sus rincones de sol y sombra, de las vistas al lago, de sus oportunidades para jugar, comer y relajarse. Todo muy real, todo muy al uso de un turista responsable.

Muchos seguro que no habían escuchado hablar del barrio de Horta-Guinardó, ni tampoco de sus encantos. El cine sí lo sabía, y es que el séptimo arte se las sabe todas. En definitiva, y visto lo visto, Horta-Guinardó es un distrito que ofrece vistas de infarto, bocados de naturaleza, guiños a la vida residencial y testimonios de que Barcelona tiene una cara de lo más plácida. Vayamos de escapada, que siempre hay novedades en el frente.

Fotos de Adán Sánchez de PedroJacinta Lluch Valero y Jimmy Baikovicius |Marita Acosta