Tel Aviv más allá de Eurovisión

27/05/2019

Iberia

La venda ya cayó, y solo quedó Tel Aviv, ¡qué no es poco! Eurovisión 2019 ya pasó, pero la ciudad y la ilusión continúan. De ahí no se mueven ni sus mercados, ni su creatividad, ni los pueblos y rincones cercanos deseosos de ser descubiertos, ni las playas urbanas llenas de actividad y culto al cuerpo, ni la singular arquitectura, ni un largo etcétera de atractivos. Y hablando de estos, nadie debería pasar por alto el encantador barrio de Neve Tzedek, de camino entre Yafo (el barrio antiguo) y Tel Aviv (el centro de la zona nueva). Estaría bien dedicarle tiempo y atenciones, así que os ponemos en situación, empezando por su ubicación.

Mar

Neve Tzedek es un barrio afortunado, ya que cuenta con una situación idílica, casi rozando la playa. Lo separa del mar el pintoresco Parque Charles Clore, una lengua verde que con su aspecto cuidado invita a pasear, ya sea a pie, en bicicleta o variantes aun más frescas, véase en patinete eléctrico. También incita a respirar el saludable aire del mediterráneo, o a gozar de las vistas de Jaffa, que no tienen desperdicio. El Parque Charles Clore, un lugar de marcado ambiente local que rebosa vida, cuenta con bancos para compartir un picnic frente al mar. Una gozada.

Y a propósito del ambiente, este rincón de la ciudad nos sirve de excusa para hacer un guiño a uno de los eventos más importantes del calendario anual de Tel Aviv. El parque cobra un protagonismo especial durante la segunda semana de junio, más concretamente del 9 al 15 de ese mes. ¿Cómo? Con colorido, gente guapa y música a raudales. ¿Por qué? Porque allí culmina la fiesta del Tel Aviv Pride Parade 2019. Así es el orgullo de esa ciudad.

Historia

Uno de los rincones más codiciados del barrio de Neve Tzedek es “HaTachana”, la antigua estación de tren, una visita imprescindible en Tel Aviv. Este lugar de interés histórico se disfruta siempre pero sobre todo en sábado, cuando su atmósfera es más familiar que nunca y los artesanos exponen sus creaciones. De día, hay mucho que comer y bueno: el lugar cuenta con numerosas tiendas, bares y restaurantes en un entorno moderno y con encanto. De noche, la zona invita a pasear. En definitiva, la antigua estación del ferrocarril que unía Tel Aviv con Jerusalén es hoy un mercado al aire libre con una arquitectura curiosa.

Vanguardia

Más allá de la historia, el primer barrio judío fuera de la antigua ciudad portuaria de Jaffa es sinónimo de vanguardia, de Tel Aviv en modo ciudad creativa. En este sentido, uno de los íconos del barrio es el Museo de Arte de Nachum GutmanenRehov Rokah 21. Nachum Gutman fue un personaje de lo más polifacético; pintor, escultor, escritor e ilustrador israelí, el museo relata la historia de la Ciudad Blanca a través de sus pinturas. Escondido entre pintorescas callejuelas, pequeño, coqueto y acogedor, es todo un plan alternativo y “cultureta” a tener en cuenta en un viaje a Tel Aviv. En línea con el espíritu de la zona, el museo es discreto hasta en el tiempo que roba a los que lo visitan: no ocupará más de dos horas de tu agenda viajera. Que conste en acta una recomendación de tintes contemporáneos que vale la pena.

Extramuros

Fuera de los límites de Neve Tzedek pero a tan solo unos pasos se encuentra la Gran Sinagoga de Tel Aviv. La más grande y famosa de la ciudad está mascada a base de vidrio, acero y hormigón. Diseñada por Yehuda Magidovitch en 1922 y renovada en 1970 con una nueva fachada exterior de arcos, la Gran Sinagoga presume de gran belleza arquitectónica. Rodeada de bares y cafés, vale la pena acercarse también para curiosear y entretenerse en la calle Allenby y alrededores.

Así es un viaje a Tel Aviv, así es Israel.

Imágenes: Magdalena RoeselerBezalel Ben-Chaim | Marita Acosta