Fastelavn en Copenhague

29/01/2020

Si buscamos la definición de Carnaval en un diccionario podemos leer lo siguiente:

nombre masculino

Período que comprende los tres días anteriores al miércoles de ceniza, día en que empieza la cuaresma en el calendario litúrgico cristiano o católico.

«se acercaba carnaval y los escaparates se llenaban de disfraces y caretas»

Fiesta popular que se celebra en los días anteriores a la cuaresma con bailes, comparsas, etc.

«el carnaval de Venecia; los carnavales de Río de Janeiro»

Visto esto, queda bastante claro que la festividad carnavalesca puede tener en la actualidad un matiz tan religioso como laico. Lo que siempre coincide, independientemente de este matiz, es la fecha en la que se celebra: 40 días antes de Semana Santa, o, lo que es lo mismo, y tal y como reza en la definición antes expuesta, en los días previos al Miércoles de Ceniza.

Actualmente, muchos son los puntos del planeta que celebran la citada festividad de un modo u otro. Hoy volamos hasta uno de estos puntos para conocer de una manera un poco más profunda su celebración.

¿Nos acompañas hasta uno de los países más seguros del mundo? ¿Te apetece conocer con más detalle cómo celebran en Copenhague el Carnaval? ¡Tres, dos, uno, despegamos rumbo hacia la capital danesa!

Lo primero que debemos apuntar es que el nombre danés para el Carnaval es Fastelavn. El nombre viene de la palabra alemana ‘Fastelabend’, cuyo significado literal es la “noche anterior al ayuno”.

La celebración tiene sus raíces en tradiciones paganas y su principal objetivo era decirle adiós a la oscuridad y a todo lo negativo que el invierno conllevaba. Lo siguiente era darle una calurosa bienvenida a la primavera y al sol y a esos meses del año de mayor fertilidad y de días cada vez más largos.

Los gatos negros solían, y suelen, estar muy presentes en todos los rituales que se llevan a cabo durante el Fastelavn. ¿El motivo? Antaño, la oscuridad y negatividad del invierno arriba mencionada estaba representada por un gato negro. El modus operandi de esta festividad, hasta finales del siglo XVIII, era el siguiente:

  • Se introducía un gato negro en una piñata.
  • Se le daban golpes a la piñata hasta que se rompiera.
  • Una vez rota el gato salía corriendo y era en ese momento cuando quedaba expulsada de sus vidas esa oscuridad del invierno.

A día de hoy la piñata sigue estando presente en las fiestas infantiles que se celebran en la época. A veces, se sustituye la piñata por un barril. El gato negro vivo ha sido reemplazado por caramelos y similares, aunque sigue apareciendo a modo de dibujo tanto en la piñata como en el barril. El afortunado que consiga romper la piñata -o abrir el barril- será coronado como el rey o la reina de los gatos.

En Fastelavn también hay mucha tradición por los disfraces, y son los más pequeños de las familias copenhaguenses los que más partido le sacan a tal tradición. Como si de un Halloween en toda regla se tratara, una vez disfrazados, van tocando a las puertas de las casas, hucha en mano, al son de una canción tradicional danesa. Para los más curiosos: la letra de dicha canción dice, entre otras cosas, que si no obtienen unas monedas a cambio -o, en su defecto, unos bollitos- armarán un buen escándalo.

Además, como turista debes saber que si visitas la ciudad de la Sirena más famosa del mundo durante su Carnaval, te encontrarás con calles llenas de ambiente y jolgorio, y con una buena oferta de conciertos y desfiles que conmemoran esta época del año.

No podemos despedirnos sin hablar de los Fastelavnsris: una especie de manojos de ramas sin hojas que forman un atípico ramo y que pueden estar decorados con gatos de cartón, silbatos o antifaces. Durante el Fastelavn, es costumbre en muchas familias tanto copenhaguenses como de otros puntos de Dinamarca, que los niños despierten a sus padres en la cama por la mañana dándoles pequeños golpecillos con estos ramos mientras cantan divertidos una típica canción.

¡Sin duda alguna Copenhague es una ciudad con muchos encantos y misterios por descubrir!

Foto | Stig Nygaard