Glamour verde en Paris

14/07/2020

La nueva normalidad ha cambiado muchos de nuestros hábitos, y ahora es más frecuente buscar zonas abiertas y de esparcimiento cuando visitamos las grandes ciudades. Para quien pudiera pensar que el chic y el glamour de París no combinan con el verde que te quiere verde ya le vamos adelantando que se equivoca. Combinan de maravilla y, además, se hacen una bonita compañía. Y así, París sigue destilando encanto con aroma a perfume, pero también continúa destilando frescor, naturalidad y mucho verde. Para muestra el listado que os detallamos a continuación. Una pequeña lista con algunos de los parques más TOP de la ciudad. Eso sí, ante la nueva normalidad, os aconsejamos confirméis aperturas y horarios de todos los parques.

Parque Montsouris. Casi 16 hectáreas de extensión concentran este parque ubicado al sur de la ciudad – en el distrito 14 para ser más exactos -. Esta ubicación, muy próxima a la zona universitaria, lo convierte en un punto de reunión clave para muchos estudiantes. Inaugurado en 1869, Napoleón III fue uno de los artífices de su construcción. Montsouris cobra especial importancia durante los meses que van de mayo a septiembre. ¿El motivo? Los conciertos y los teatros de marionetas que aquí se ofrecen durante los meses más cálidos del año. Sin embargo, es un espacio verde apetecible durante todo el año, ya sea para pasear, practicar footing o simplemente pasar el rato. Cuenta con un lago, esculturas, mucha vegetación, imponentes árboles de todas las formas y colores, una gran variedad de especies de aves, una zona de juegos infantiles, el Observatorio meteorológico de Montsouris y la “Mire du sud”, la señal de cuatro metros de altura que indica la localización aproximada del meridiano de París.

Jardín de Tuileries. Con una extensión que abarca desde el Museo del Louvre hasta la Plaza de la Concordia nos encontramos con el parque más céntrico y antiguo -fue de hecho el primer parque de París de carácter público- de toda la ciudad. Ver la vida aquí pasar es una grata experiencia, especialmente si lo haces al caer el sol. Como también lo es contemplar las esculturas y árboles que lo decoran, o disfrutar de esa noria perfecta que nos concede unas de las mejores vistas parisinas. Además, tiene un interés histórico y artístico excepcional gracias a los dos museos que acoge: el Museo de la Orangerie y la Galería Nacional del Juego de Palma.

Bosque de Vincennes. El Este de la ciudad puede presumir de contar con el espacio verde más grande de todo París. La que fuera el área de caza privada de los reyes o la que fuera la sede de varios eventos deportivos durante las Olimpiadas de 1900 es en la actualidad un impresionante parque con carril bici, espacio para montar a caballo y patinar, y espacio propicio para caminar o correr. Además, Vincennes acoge en sus estancias: el zoológico de la ciudad, un teatro, un templo budista, varios lagos con zona de alquiler de barcas y un tiovivo para los más pequeños. Por cierto, junto al parque podremos observar el Castillo de Vincennes con opción a visitarse por dentro. Sin duda alguna estamos ante un parque muy versátil, en donde la naturaleza hace una mancuerna perfecta con la historia, la cultura, la arquitectura, el arte y el entretenimiento.

Jardines de Luxemburgo. Pertenecen al entorno del Palacio de Luxemburgo, actual sede del Senado francés y son una verdadera delicia. Muchos parisinos se acercan hasta aquí siempre que el tiempo lo permite y aprovechan para pasear, sentarse en un banco a leer, relajarse e incluso tomar el sol. Destacan sus esculturas, sus zonas de juegos infantiles, sus espectáculos de marionetas y sus estanques en donde alquilar barquitos de vela teledirigidos. Además, cuenta con espacios acondicionados para practicar artes marciales o para jugar al baloncesto y al tenis (existe incluso la posibilidad de asistir a clases). En caso de querer tomarte un café o resguardarte del mal tiempo un día menos estival, tienes la opción de hacerlo en su cafetería… eso sí, ¡ojo al dato!, sus precios suelen ser bastante elevados.

Parque Monceau. Si algo caracteriza a este parque es su elegancia y su estilo, tremendamente anglosajón. Está presidido por unas imponentes rejas de hierro forjado y oro y dista mucho del estilo tan parisino del resto de parques anteriormente mencionados (y de otros tantos no mencionados aquí). Paseando por Monceau se pueden apreciar sus muchas ornamentaciones, esculturas y construcciones inspiradas en la cultura de otras partes del mundo. Por ejemplo, la pirámide egipcia, el molino holandés, o la linterna japonesa (que simboliza las buenas relaciones entre Tokio y Japón). Despuntan también su gran variedad de árboles, sus senderos infinitos, y sus espacios tan idóneos para disfrutar de un agradable picnic. Por cierto, ¡este parque sirvió de fuente de inspiración a Monet en muchas de sus obras!

No te quedes con las ganas y planifica tu viaje a la capital francesa.

Fotos | Evan Bench

ricky montalvo

Jaime de la Fuente

 

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