¡Gracias por todo, Airbus A340!

17/08/2020

 

En una aerolínea como Iberia, con más de noventa años de historia, la despedida de un modelo de avión siempre tiene tintes agridulces: amargos, porque son muchas las experiencias vividas juntos y resulta inevitable echar la vista atrás para recordar con nostalgia buenos momentos; pero también dulces, porque significa que una flota más moderna tomará el relevo y será capaz de ofrecer a los pasajeros mejores prestaciones, como ocurre con los Airbus A350 que Iberia está incorporando, aviones de nueva generación mucho más eficientes, sostenibles y con una tecnología mucho más avanzada.

Hace apenas un par de semanas que el Airbus A340 realizó su último vuelo programado como flota de Iberia: fue el pasado 1 de agosto, cuando el A340-600 Santiago Ramón y Cajal cubrió la ruta entre Quito y Madrid con casi trescientos pasajeros a bordo y con el comandante Víctor Alegre a los mandos. Un punto de inflexión con el que queremos decir adiós a este icónico modelo, pero no sin antes repasar algunos de los principales hitos que nos ha brindado como compañía.

El A340 llegó a Iberia en el año 1996 con los galones que otorgaba el haber conseguido una hazaña inédita hasta entonces: fue el modelo que realizó el vuelo comercial más largo sin escalas hasta ese momento, conectando los 19.000 kilómetros que separaban las ciudades de Bourget, en Francia, y Auckland, en Australia; y lo hizo además en tiempo récord para la época, en poco más de 21 horas. Este A340-300, el primer cuatrimotor de Airbus, operó sus primeros vuelos para Iberia a la preciosa isla de Gran Canaria y fue, poco a poco, ampliando miras hasta conectar Madrid con destinos como Ciudad de México, Bogotá, Nueva York o Santiago de Chile, convirtiéndose esta última en la ruta más larga de Iberia (trece horas) hasta que se retomó la ruta a Tokio en 2017. Y es que también fue un A340, en este caso el modelo A340-600, el que operó el vuelo inaugural del regreso de Iberia a la operación con Japón; José María Ordovás, comandante de aquel primer trayecto Madrid-Narita, asegura que “es un avión que muchos echaremos de menos”.

A bordo del A340 se han vivido momentos memorables, casi de película, como el nacimiento del pequeño Juan Sebastián durante un Madrid-Bogotá en el año 1999: uno de los sobrecargos de aquel vuelo, José Luis Larios, nos cuenta que “el parto fue buenísimo, todo el pasaje que llevábamos a bordo estaba emocionado, incluyendo un congreso de médicos que volvían a la capital colombiana y que lo ayudaron a nacer”. Los A340 también han llevado la solidaridad española a países asolados por catástrofes naturales como Ecuador, Chile o Haití, donde gracias a la ONG Mano a Mano, creada por tripulantes de Iberia, envió 450.000 kilos de ayuda humanitaria vía santo Domingo; Virginia Pombo, vicepresidenta de la entidad, considera que tendrán “un recuerdo muy emotivo hacia este avión”, pues su gran capacidad de carga hizo posibles estas acciones.

¿Y qué decir de las grandes gestas deportivas españolas? Momentos memorables a bordo del A340 ha habido muchos, pero, quizá, el más representativo fue la llegada de la Copa del Mundo de fútbol desde Sudáfrica en 2010: es muy recordado aquel momento en que Iker Casillas, capitán de la selección, y Vicente del Bosque, su entrenador, levantaron al cielo el trofeo nada más abrir la puerta del avión para satisfacción de todo un país. Pedro Fernández Ortega, sobrecargo de ese vuelo, fue consciente de estar viviendo un momento un momento histórico, “muy emocionado porque la Copa estaba llegando a casa”.

Pero si hay algo por lo que ha destacado el A340 de Iberia ha sido por su reconocimiento a la mujer. No solo porque los primeros diecinueve A340-300 que llegaron tuvieron nombre de mujeres ilustres (Rosalía de Castro, María Pita, Agustina de Aragón…), también por haber sido testigo del primer vuelo de largo radio en la compañía operado exclusivamente por mujeres: fue a São Paulo en 2014, y su comandante, Mar Alguacil, recuerda orgullosa que “cuando informé al pasaje de la excepcionalidad, todo fueron aplausos y felicitaciones; incluso, hubo pasajeros que vinieron a la cabina para hacerse fotos con nosotras”. “Del A340 me quedo con su elegancia”, señala.

Hoy despedimos a nuestro Airbus A340 después de 24 años viviendo historias juntos, dejando paso a un nuevo compañero de viaje. Será la flota de A350 la que tome el relevo, los aviones más silenciosos del mercado, equipados con la última tecnología, con un diseño interior que ofrece multitud de ventajas como pasillos más anchos, ventanas panorámicas y maleteros más grandes, y un sistema de renovación del aire que favorece el confort a bordo, entre otras; unos equipos más sostenibles, diseñados para ahorrar combustible y reducir las emisiones. Gracias, A340, por permitirnos durante más de dos décadas compartir momentos inolvidables a tu lado y, bienvenido A350, esperamos vivir tantas o más historias a tu lado.

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