La Paciencia

19/05/2021

La paciencia es la actitud que lleva al ser humano a poder soportar contratiempos y dificultades para conseguir algún bien. Es la virtud de quienes saben sufrir y tolerar las contrariedades y adversidades con fortaleza y sin lamentarse. Esto hace que las personas que tienen paciencia sepan esperar con calma a que las cosas sucedan, ya que piensan que a las cosas que no dependan estrictamente de uno hay que darles tiempo.

La paciencia es por tanto actitud y es adquirida con el paso del tiempo y no de forma instantánea. Vamos educándonos a nosotros mismos para saber tomar las cosas con la lógica debida. La paciencia es muy útil a la hora de viajar. Puesto que no siempre salen las cosas como esperamos o existen contratiempos que no podemos controlar. El tener paciencia en momentos clave nos puede asegurar un viaje más tranquilo y desde luego con mucha menos ansiedad.

Vamos a ver algunos consejos de cómo educar la paciencia:

  • Entender que no puedes cambiar las cosas de inmediato: Hay situaciones en la vida las cuales no se tiene fuerza para cambiarlas rápidamente; debemos esperar de forma obligatoria. Debemos respetar los procesos necesarios para resolver los problemas. Un proceso lleva pasos a seguir, cada paso es importante.
  • Analiza tus beneficios y pérdidas: Al colocar todo en una balanza y analizar el margen de beneficios y pérdidas, entenderemos si la actitud que asumimos es buena o no.
  • Siempre Voluntad Positiva: Cuando creemos que las cosas van a salir mal, tendemos a desesperarnos más. Voluntad positiva y confianza en el resultado final nos ayudará a asumir los contratiempos.
  • No actúes siempre por emoción (sentimentalismos): Cuando le damos demasiado espacio a los sentimientos, éstos nos hacen tomar decisiones equivocadas y de forma irreflexiva. La consciencia debe tomar la mayor parte en la espera y así ayudarnos a tener más paciencia.
  • Transfiere la ira: La ira es el resultado opuesto de la paciencia, es natural sentirla, pero lo perjudicial es mantenernos mucho tiempo con ella. Si no transferimos la ira, nos hará daño y tiene resultados negativos en nuestra salud y en nuestras relaciones.

Es más que necesario saber que es posible educarse para ser más paciente. Se necesita ser inteligente para aprender con el paso del tiempo y en cada situación confiar en que saldrá lo mejor posible.

Foto | Gustavo Muñoz Soriano