Descubriendo Toulouse, la dinámica ‘ciudad rosa’ francesa

04/11/2021

Toulouse, una antiquísima ciudad fundada en el siglo II a.C. y enclavada en la región francesa de Occitania entre el río Garona y el Canal du Midi, es conocida hoy en día por su relación con el universo de la aviación, al ser la sede del consorcio aeroespacial Airbus. Sí, el fabricante de los aviones de la flota Iberia. También, claro está, por sus fachadas de ladrillos en tonos coral, de ahí que reciba el sobrenombre de La Ville Rose (la Ciudad Rosa).

Es un destino en el que destacan su espectacular arquitectura y unas majestuosas plazas, donde conviven los mercados al aire libre con iglesias centenarias y en el que los museos adquieren una relevancia más que notable. Toulouse, ciudad con una interesantísima combinación entre edificios históricos y atracciones contemporáneas. ¿Vas a dejar que te lo cuenten?

Place du Capitole, una plaza llena de tesoros

Hablamos de la principal plaza de Toulouse, que alberga el magnífico ayuntamiento de estilo neoclásico, el epónimo Capitole (arriba). Más allá de su profusa fachada del siglo XVIII se encuentran otros lugares destacados como el Théâtre du Capitole, uno de los teatros de ópera más famosos de Francia, y la Salle des Illustres (Salón de los Ilustres), que inmortaliza la historia municipal a través de una colección de arte del siglo XIX.

En la enorme Place du Capitole, de 12.000 metros cuadrados, encontrarás unas curiosas obras en el suelo que representan los doce signos del zodíaco; también acoge coloridos mercados al aire libre y un gran ambiente a cualquier hora del día, pues a los tolosanos les encanta reunirse en alguno de sus múltiples restaurantes. Por algo es uno de los principales puntos de encuentro en Toulouse.

Saliendo por una de sus esquinas podrás llegar al Vieux Quartier (Barrio Antiguo) de la ciudad, un laberinto de caminos y plazas salpicadas de cafés, restaurantes y tiendas de lo más coqueto.

La Basilique Saint-Sernin, obra maestra del románico

Nombrada en honor al primer obispo de la ciudad, el misionero de los galos, cuyo cuerpo descansa dentro de sus muros, esta basílica románica se completó en el año 1120. Es el templo más grande de su estilo que se conserva en Europa. Cuenta con un campanario de cinco alturas, intrincados tallados en la fachada, un deambulatorio con diversas estatuas de mármol y una cripta.

Además de la tumba de San Sernin (traducido al español como San Saturnino), en su interior los visitantes podrán disfrutar de elementos religiosos, piezas ceremoniales y bóvedas que albergan los huesos momificados y las reliquias de otros santos mártires.

Iglesia y claustro de Les Jacobins, un tesoro histórico

Construida entre los siglos XIII y XIV, la majestuosa Église des Jacobins fue la primera iglesia de la orden dominica. Adornada con vidrieras y un techo abovedado, incluye las galerías del Cloître des Jacobins, con sus magníficas columnas de ladrillo, su patio, la bóveda y los frescos del techo de la Capilla de San Antonino. También un altar con los restos Tomás de Aquino, el renombrado filósofo italiano del siglo XIII y miembro de honor de la orden.

La edad de oro de las mansiones renacentistas

Gracias al éxito del comercio de tintes, entre los siglos XV y XVI los comerciantes se empeñaron en mostrar su creciente riqueza encargando hôtels particuliers (casas adosadas) majestuosamente ornamentadas en el centro de la ciudad; y, no pocas veces, llegando a erigirse como típicamente palaciegas. Los aristócratas y la clase alta pronto siguieron su ejemplo, dando como resultado opulentas maravillas arquitectónicas. Muchas de ellas son hoy residencias privadas.

Algunos palacios que merecen una visita son el Hôtel Dumay, la elegante casa del médico personal de la primera esposa del rey Enrique IV, la reina Margot, y el famoso Hôtel d’Assézat, belleza renacentista con un opulento patio. También otros edificios de época reconvertidos en hoteles, como el Hôtel Jean de Bagis, famoso por su fachada de piedra poco convencional, y el impresionante Hôtel du Vieux Raisin, con una decoración inspirada en el Palacio de Fontainebleau, cerca de París.

Amantes de los museos: bienvenidos

Abarcando desde el arte antiguo hasta los descubrimientos científicos que marcaron época, Toulouse ofrece a los visitantes numerosas opciones para conocer el pasado, presente y futuro de la ciudad a través de una lente multigeneracional. Hay tantos museos en Toulouse, que los clasificaremos por temáticas.

Bellas artes

Ubicado en un antiguo monasterio agustino, el Musée des Augustins, uno de los más antiguos de Francia, acoge obras que van desde la Edad Media hasta principios del siglo XX. Gárgolas, estatuas y jardines del siglo XIV completan una colección artística en la que destacan obras de artistas universales como Delacroix, Monet y Toulouse-Lautrec. Está cerrado actualmente, con previsión de reapertura en 2023.

También es de gran interés una visita a Les Abattoirs, un matadero convertido en museo que acoge más de 4.000 obras, en su mayoría modernas y contemporánea. ¿Por qué destaca? Por su vasta colección de artes decorativas, relojes y otros artículos del Museo Paul Dupuy. Y, por último, no menos importante es conocer Le Château d’Eau, una torre de agua del siglo XIX reconvertida en centro de fotografía contemporánea.

Ciencia y aviación

Un poco más alejado del centro histórico, la Cité de l’Éspace hace un recorrido por la historia de la aventura espacial a través de divertidas exposiciones y actividades interactivas: una prueba de tolerancia a los viajes espaciales, un simulador de paseo lunar y una misión espacial cinematográfica. Los visitantes podrán completar la experiencia explorando naves espaciales reales, como el Soyuz, y con una visita al planetario.

Los fanáticos de la aviación quedarán encantados en el centro AviaSim, ya que tendrán la posibilidad de disfrutar de vuelo simulado en una cabina de piloto Airbus A320. ¿Más aviación? Podrás realizar un recorrido por la fábrica de Airbus; contemplar la exposición de aviones restaurados en Ailes Anciennes; conocer la fascinante historia de los aviones de correo postal en L’Envol des Pionniers; y fantásticos prototipos voladores de todas las épocas en el museo Aeroscopia, patrocinado por Airbus.

Otros museos menos convencionales

Ubicado en una villa de estilo morisco, el Musée Georges-Labit es un paraíso para los coleccionistas de tesoros eclécticos que fue acumulando durante numerosos viajes de su homónimo del siglo XIX. Aunque Monsieur Labit era amante de las piezas egipcias (¡no te pierdas la momia!) y las que conseguía en el Lejano Oriente, sus jardines acogen una amplísima variedad de flora de todo el mundo.

El Musée Postal des Anciens Ambulants, por su parte, destaca por una peculiar colección de viejos vagones postales de ferrocarril, buzones antiguos y bolsas de correo. Al igual que el Musée du Compagnonnage, en la antigua sede del gremio de carpinteros artesanales, que acoge exposiciones sobre carpintería y herrería.

Entonces, después de saber todo esto, ¿no te parece Toulouse un lugar repleto de experiencias? Si estás buscando un destino para conocer Francia más en profundidad, más allá de París, la Ciudad Rosa será una opción de primer nivel.

Para más información sobre la ciudad, visita la página oficial de turismo de Toulouse

Imagenes | benkrut, salko3p, cité de l’Espace
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