Gloria solar o halo del aviador: el curioso fenómeno que también podemos ver en los aviones

18/03/2024

Pocos nombres más bonitos para definir un efecto óptico que «gloria solar», tenemos que reconocerlo. Este fenómeno, también conocido como anthelion o halo del aviador, tiene, por tanto, relevancia en cuanto a las condiciones de vuelo, como veremos más adelante. Pero sobre todo es una visión espectacular para quienes han tenido la fortuna de presenciarla.

¿Qué es exactamente el halo del aviador?

Como acabamos de comentar, uno de los nombres por los que se conoce este fenómeno es anthelion, que procede del griego tardío y significa «opuesto al sol».

Halo-solar-avion-sombra

Este efecto óptico pertenece a la familia de los halos, a la que también pertenecen los arcoíris. Y, en efecto, guardan relación. El halo del aviador lo forman uno o varios anillos que rodean al sol, en un ángulo y unas circunstancias meteorológicas específicas, en las que deben coincidir varios fenómenos. Dependiendo de las características ópticas que lo acompañen, y que vamos a ir describiendo, podemos incluso observar una especie de arcoíris circular.

El nombre de halo de aviador lo recibe del mundo de la aeronáutica, y se puede observar rodeando la sombra de un avión.

¿A qué se deben?

Un astrónomo holandés, Christoffel van de Hulst, planteó la hipótesis de que las glorias podrían ocurrir en parte debido a ondas de superficie, y que los anillos de colores que se pueden apreciar a veces a simple vista surgirían debido a la interferencia de rayos de luz desviados por las mencionadas ondas. Sin embargo, no termina de conocerse a fondo el porqué.

Eso sí, para que aparezca el anthelion, gloria o halo del aviador, tiene que darse una interacción entre los rayos de luz y cristales de hielo que están presentes en nubes altas, como los cirros, o gotas de agua presentes. Este fenómeno se produce gracias a la llamada luz retrodispersada, que se debe a su vez a tres efectos de la luz: refracción, difracción y reflexión.

Refracción

Puede que algunos recuerden esta definición de cuando iban al colegio. Incluso puede que hayan hecho algún experimento bastante sencillo para entenderlo. La refracción es el cambio de una onda lumínica, tanto de dirección como de velocidad, cuando pasa de un medio a otro (de uno gaseoso a uno líquido, por ejemplo). Para que la refracción tenga lugar, tienen que suceder dos cosas:

  • Que esos dos medios tengan distinto índice refractivo;
  • Que la onda incida oblicuamente sobre la separación de ambos medios.

Si sumergimos un lápiz en un vaso de agua, este parecerá partido cuando pasa del estado gaseoso al líquido: es la manera más sencilla de entender qué es la refracción.

Difracción

Sin entrar en conceptos de física que nos resultarían complejos a la mayoría, podemos decir que la difracción es la capacidad que posee la luz para «doblar las esquinas» al encontrarse con ciertos obstáculos. O, dicho un poco más científicamente, es la desviación de ondas (lumínicas, en nuestro caso) alrededor de las esquinas de un obstáculo o a través de la abertura en la región de la sombra geométrica del mismo. La difracción está descrita por el Principio de Huygens-Fresnel, un método de análisis que estudia la propagación de las ondas.

¿Cómo podemos observar el fenómeno de difracción? Cerrando la persiana en un día soleado. Los pequeños orificios de esta dejan pasar la luz, que se proyectará en el suelo. Bien, esos haces de luz que se cuelan por la persiana son de mayor tamaño de la rendija por la que se cuelan, ¿verdad? Eso se debe a que la luz se esparce por las esquinas del obstáculo.

Reflexión

Recordemos el experimento con el lápiz: la onda de luz logra pasar y genera un efecto óptico que hace que el lápiz parezca partido. Pero ¿y si la luz no pasa? Puede generarse otro efecto llamado reflexión. Y este es, sin duda, el más sencillo de entender, porque es el que se produce cuando nos vemos en un espejo.

La reflexión es lo que hace la luz cuando entra en contacto con una superficie que no puede traspasar: rebota y cambia de dirección. 

¿Influye el halo del aviador en las condiciones de vuelo?

Bien, ahora que hemos recordado estos tres fenómenos, volvamos al anthelion. Habíamos dicho que los rayos solares interactuaban con esos pequeños cristales de hielo o gotitas de agua. Tanto las gotas (medio líquido) como los cristales (medio sólido) actúan como prismas, y producen cualquiera de los efectos descritos. Esa combinación hace que los distintos colores del espectro solar se dispersen. Dependiendo de la uniformidad o no del agua (cristales) en dispersión, vamos a ver un halo luminoso o algo similar a un arcoíris.

Y sí: más allá de lo hermoso que pueda parecernos, el halo del aviador es un indicador de ciertas condiciones meteorológicas. Por ejemplo, de posibles turbulencias. Al verlo, el piloto puede efectuar algún cambio para asegurarse un vuelo seguro y tranquilo.

Imágenes: Tarcisio Schnaider; Liudmila Kiermeier

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