La memoria y la anticipación del futuro

04/02/2011

En uno de los primeros posts de esta sección, expusimos una secuencia de cómo se puede adquirir miedo a volar. Allí se describía una situación en la que las preocupaciones de una persona bastaban para establecer el mecanismo de la fobia incluso en un vuelo tranquilo. Pero está claro que ésa no es la única situación posible. Mucha gente asegura que empezó a sentir miedo tras un vuelo en el que se produjo algún percance como, por ejemplo, atravesar una zona de fuertes turbulencias. En estas circunstancias,  resulta casi inevitable cogerle un poco de respeto.

Ahora bien, si esa experiencia ha dado paso a una fobia a volar, posiblemente se deba a que pensamos que lo que sucedió aquella vez volverá a repetirse cuando subamos de nuevo a un avión, de modo que preferimos evitarlo. Y es que la mente funciona así, proyectando las experiencias vividas sobre el futuro.

En efecto, la mente es una especie de máquina de realizar predicciones, pero tales predicciones no son el producto de un cálculo matemático, cosa que requeriría mucho tiempo y no sería nada útil en momentos en que nuestra supervivencia estuviese en peligro, sino de la proyección de lo que ya conoce. Por ejemplo, la mente considera más probable algo que le resulta significativo que algo que no puede ubicar. Ésta es la razón de que nos parezca más probable que padres muy inteligentes tengan hijos también muy inteligentes y que padres poco inteligentes tengan igualmente hijos poco inteligentes, cuando, según el concepto de «regresión estadística«, lo más probable es justo lo contrario, que los padres muy inteligentes tengan hijos menos inteligentes y que los padres poco inteligentes tengan hijos más inteligentes, puesto que los resultados extremos tenderán a acercarse a la media en la siguiente medición. O de que si nos presentan la siguiente descripción:

Linda tiene 31 años de edad, soltera, inteligente y muy brillante. Se especializó en filosofía. Como estudiante, estaba profundamente preocupada por los problemas de discriminación y justicia social, participando también en demostraciones anti-nucleares.

…Y nos preguntan cuál de estas dos opciones es más probable:

  • Linda es una cajera de banco.
  • Linda es una cajera de banco y es activista del movimiento feminista.

…La mayoría de nosotros (exactamente, el 85%) nos decantemos por la segunda opción, es decir, la que combina dos acontecimientos distintos, cuando la estadística nos dice que la probabilidad de que dos acontecimientos ocurran juntos nunca puede ser mayor que la de cada uno de ellos por separado.

La mente también considera más probable algo que puede recordar más fácilmente que algo que necesita más esfuerzos. Un buen ejemplo de ello es la diferente percepción del riesgo a viajar en avión y en coche: si lo primero nos parece más arriesgado que lo segundo es simplemente porque los accidentes aéreos, que son mucho más trágicos que los de automóvil, están más disponibles en nuestra memoria.

Y aquí es adonde queríamos llegar: si volar con fuertes turbulencias nos ha generado miedo a volar es porque esa experiencia quedó grabada en las profundidades de nuestra memoria y ahora, al plantearnos subir a otro avión, sale a la superficie para proyectarse en el futuro y hacernos creer que se repetirá y volveremos a pasarlo mal. Sin embargo, una vez que hemos identificada la fuente de nuestras preocupaciones, solo tenemos que reaccionar y poner en práctica alguna de las técnicas que hemos aprendido, como la desensibilización sistemática, la identificación y sustitución de pensamientos automáticos negativos o las técnicas de control de la imaginación.

Imagen | nexnearapha