Más allá de Pest, Buda también tiene vida

20/02/2018

No fuimos pocos los españoles que descubrimos por primera vez la belleza de Budapest a través de la televisión, gracias a un anuncio publicitario en la década de 1990. Como trasfondo, el famoso Balneario Gellért, un escenario que quedó guardado en nuestras retinas para siempre. ¿Por qué hablamos hoy de este balneario? Porque está ubicado en Buda, en la parte occidental de la capital húngara, y es aquí donde queríamos llegar. Budapest no solo es Pest, la orilla del Danubio con más fama, Buda también existe y merece halagos. Y, para demostrarlo, queremos recorrer tres musts a este lado del Danubio. ¿Quieres saber cuáles son?

Must 1.

Recorrido a pie entre estos tres puntos, muy cercanos entre sí;

a) Iglesia de Matías. Bienvenidos a la segunda iglesia católica más imponente y lucida de Buda. Impacta su alegría y su decoración. Presume de pequeños detalles y de una fachada ante la que, sin duda, querrás posar.

b) El Bastión de los Pescadores. Esta antaño impresionante fortaleza de siete torres es ahora un impresionante mirador desde el que captarás las mejores vistas del Parlamento. Al ponerse el sol la magia del lugar se engrandece; desde aquí, al caer la noche, ver iluminada la parte de Pest es una verdadera delicia.

c) El Castillo de Buda. Quizás te suene más Palacio Real de Hungría, dos nombres para un mismo monumento. La que fue residencia de los Reyes de Hungría sigue destilando esplendor y belleza por todos sus rincones. Está en lo alto de una colina, y podrás subir a pie o en un funicular… desde el que tendrás las mejores vistas al mítico Puente de las Cadenas,

Must 2.

Calle de Uri e Iglesia de María Magdalena. Deambular por esta calle y culminarla con la visita a María Magdalena es otra de las obligaciones de todo buen visitante que se precie. ¿El motivo? Un ambiente que combina lo pintoresco con lo medieval. El hecho de que sea conocida como calle de los nobles lo dice todo.

Must 3.

El Hospital in the rock y la Ciudadela con su Monumento a la Liberación. La esencia de esta plaza reside en sus enormes dimensiones y en esa peculiar estatua de bronce -conocida también como Estatua de la Libertad- que erige orgullosa sobre un pedestal de 26 metros de alto. Conmemora la conquista soviética de Hungría tras el fin de la Segunda Guerra Mundial, y ha perdurado en la ciudad como homenaje a todos aquellos que dieron su vida por la libertad de su país. En cuanto al Hospital in the rock, hablamos de un búnker utilizado a modo de hospital durante la Segunda Guerra Mundial: adentrarse aquí es toda una experiencia para aquellos amantes de la historia, ya que sus quirófanos, habitaciones o cocinas están en perfecto estado.

Buda también tiene vida, ¿verdad?

Foto | Aneta Waberska

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