Huacachina, el desierto más allá de Lima

24/04/2019

Iberia
«Si en las arenas te encuentro
huarango dadme esperanzas,
Tal vez tú no te acuerdes de mí,
yo comía tus semillas”.

(Poema del gran artista peruano Sérvulo Gutiérrez).

Huacachina nos pone poéticos. El oasis, que decora el desierto, es un espejismo de dunas, palmeras y huarangos, uno de esos lugares cuyo encanto llama la atención de los viajeros, atrayéndolos hacia el añejo malecón, la rica gastronomía y la promesa de una generosa dosis de adrenalina. El enclave es una opción perfecta para pasear entre las capas suaves y uniformes de arena, para escapar de las ciudades; prueba a ir entre semana, cuando la tranquilidad se acentúa pues la gente no abunda, y la experiencia deviene más gratificante.

La pequeña comunidad de Huacachina se encuentra a 5km de la ciudad de Ica y, a su vez, a 4 horas de Lima, la flamante capital de Perú. A grandes rasgos, el principal atractivo de Huacahina es su singular paisaje, algo tan alejado de los artificios y tan reconfortante, tan mágico. La laguna peruana es un lugar de leyenda; sus aguas, famosas por el color verde azulado que las caracteriza, hipnotizan. Estamos, sin duda, ante una espectacular maravilla natural. Muy recomendable.

Qué hacer en Ica

A Huacachina le va la marcha

¿Eres de los que busca un poco de turismo activo cuando viaja? Huacachina es sinónimo de aventura, en una franja que oscila entre lo más plácido -por ejemplo, dar un paseo en barco- y lo más adrenalínico – que el paseo sea en tubular-. ¿Y qué decir del “sandboard”? Alto, muy alto. Así es como volarás en el desierto, haciendo surf desde lo más elevado de una duna. Lo más parecido a sentirte poderoso. Entre risas, muchas risas.

Huacachina es un lugar muy conocido para estrenarse en eso del “buggy”. La experiencia consiste en un paseo de unas dos horas, en las que sentirás que subes, bajas y vuelas entre dunas y quiebros imposibles, entre gritos, risas, y aullidos de felicidad. Lo del buggy es algo divertidísimo, definitivamente algo que no podría hacer en tu casa, ¡así que aprovecha tu viaje a Perú para poder vivirlo!

En definitiva, Huacachina tiene mucho de especial y emocionante, tratándose de uno de los lugares más bonitos de Perú. Imagina una laguna rodeada de una vegetación abundante, espesa. Un lugar de descanso para las aves, que hacen de las palmeras, los eucaliptos y los huarangos –un tipo de algarrobo- su calido refugio. Imagina un bello y pintoresco malecón que rodea la laguna, con barandas y alamedas. Levantado hace décadas, aun conserva buena parte de su atractivo, ejemplo de supervivencia ante el inefable paso del tiempo.

Perú

Y ya que estamos, ¿por qué no visitar la cercana Ica? Detenernos en su Plaza de Armas, que goza de un encanto especial y de un aire clásico que la da un toque diferente a las demás. Llena de vida noche y día, día y noche, este punto de Ica es el lugar donde todo sucede: desde subirse a un taxi, a reservar una excursión, pasando por cambiar dinero en el banco o almorzar alguna delicia peruana. Algo más tranquilo es el cercano Parque del amor, cuyo evocador nombre hace justicia a un reducto de serenidad en el que podrás detenerte a descansar.

Muy cerca de Ica, a unos 20 minutos en coche, se encuentra Tacama, una zona consagrada a los buenos caldos. Si eres amante del vino, o si el pisco te hace tilín, en Tacama encontrarás el viñedo más antiguo de Sudamérica, que no es poco.

Visto lo visto, queda confirmado que Huacachina es una interesante excursión desde Lima, así como una parada a tener en cuenta en tu ruta viajera por Perú. Iberia te lo quiere poner aun más fácil, con 10 vuelos a la semana en julio y agosto, que se suman a su ya interesante oferta todo el año.

Foto: Ilkerender, ms.akr, Robert Luna | Marita Acosta