8 mitos en torno a la aviación y los aviones que debemos desterrar

13/11/2023

Todos hemos escuchado alguna vez historias inverosímiles o sin fundamento, con más aspecto de leyenda urbana que de realidad, en torno a volar. Sobre la aviación y los aviones se han creado a menudo numerosos mitos que conviene desmontar o, en algunos casos, contextualizar. Estas son algunas de ellas.

¿Es peligroso volar?

Seguramente, de todos los mitos que hay en torno a los aviones este es el que puede rebatirse con más datos. El transporte aéreo es, de lejos, el medio más seguro de todos los que existen lo convierte en una apuesta segura para desplazarse, al contrario de lo que pueda parecerle a una persona con aerofobia.

Pero es que, además, no hay medio de transporte que se revise más, cuyos sistemas de seguridad se comprueben más, que los de un avión comercial. Y por si fuera poco, todos esos sistemas están duplicados e incluso triplicados ante un potencial fallo. Podemos estar muy tranquilos en este sentido.

Los dispositivos electrónicos ¿ponen en peligro el vuelo?

Para nada. Antes de despegar, lo primero que se pide a los pasajeros es activar el modo avión. A menudo se escucha que este protocolo se sigue porque puede afectar a la navegación y no es exactamente así. Si mantuviéramos los dispositivos conectados se podrían producir, aunque es suceso es muy improbable, interferencias electromagnéticas en los sistemas de la aeronave. Por tanto, es importante desconectar los móviles y tabletas para evitar estos sucesos y mantener una navegación en condiciones óptimas.

Uno de los mitos más escuchados: ¿se pueden abrir las puertas de los aviones mientras vuelan?

No. Es prácticamente imposible. Las puertas de los aviones están selladas a presión, por lo que la fuerza necesaria para poder abrirla en vuelo sería enorme

¿En qué medida son peligrosas para el vuelo las turbulencias?

Sería algo extraordinario que una turbulencia afectase al vuelo. Es verdad que se trata de movimientos un tanto desagradables cuando se alargan un poco en el tiempo, pero no hay nada que temer. Las turbulencias son fenómenos climatológicos tan naturales como previsibles, y su capacidad de ser peligrosas es remotamente lejana. ¿Por qué? Porque una aeronave está diseñada para soportarlas, incluso las severas. Si en una turbulencia más extrema ves a los y las asistentes de vuelo dejar de atender a bordo, no lo interpretes como una señal de peligro: simplemente forma parte del protocolo además, claro está, de que un carrito en el pasillo puede provocar caídas de botellas, termos, etcétera, totalmente innecesarias. De lo único que debemos preocuparnos es de llevar abrochado el cinturón de seguridad cuando la tripulación lo indique para mantener los máximos niveles de seguridad.

¿Qué sucede con los rayos?

Otro de esos mitos en torno a los aviones generado a través del cine. Un piloto tiene muy controlada su ruta y en general va a evitar una tormenta; pero si le sorprende, no hay nada que temer. El avión cuenta con sistemas de seguridad que hacen imposible que un rayo genere daños importantes en él. Y, por supuesto, dichos rayos no pueden alcanzar a las personas que hay a bordo.

¿Puede darse la circunstancia de que sea el piloto automático el que gobierne el avión?

Definitivamente, no. Es algo nacido de películas como Aterriza como puedas, que debemos ver como lo que es: una comedia con situaciones absurdas, nada cercanas a la realidad. El piloto automático solo es una herramienta de apoyo para los pilotos, que les proporciona información. Y sí, decimos «los pilotos» porque siempre hay dos, piloto y copiloto. Ambos tienen formación sobrada para manejar una aeronave; la única diferencia es que el piloto lleva más horas de vuelo que el copiloto. Pero los dos están capacitados con creces.

¿Es más fácil contagiarse de alguna enfermedad tipo gripe o COVID en un avión?

En absoluto. De hecho, el aire en un avión está mucho más libre de gérmenes que en la mayoría de los espacios cerrados. Entre los protocolos que Iberia puso, por ejemplo, durante la pandemia por COVID, destacó la existencia de filtros HEPA, que eliminan casi al 100% los patógenos. Además, el aire se renueva cada tres minutos. Así que no, no es especialmente probable que alguien se contagie, por ejemplo de gripe; más bien al contrario.

¿Se arrojan desechos desde el avión?

No, y es importante desterrar este mito. A nadie le van a llover residuos sólidos ni líquidos excretados por personas: lo único que se les permite arrojar a los aviones en vuelo es agua. Y no se permite no solo por lo desagradable que podría llegar a ser, sino porque podría causar problemas en la navegación.

 

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